El Ministerio de Economía colocó ayer u$s 1.030,7 millones en la licitación del Bono de la Nación Argentina (Bonad) nominado en dólares, aunque pagadero en pesos, atado al dólar con vencimiento en 2017. El monto obtenido superó así los $ 10.000 millones. Y el dato más destacado estuvo en el precio que aceptaron pagar los inversores: atentos a las expectativas que tienen sobre una eventual devaluación en los próximos dos años, terminaron suscribiéndo cada lámina de u$s 100 a un precio de u$s 112,3.
De este modo el rendimiento del título es fuertemente negativo -duplica al de la licitación anterior- y sólo será compensado si se produce un sensible ajuste del tipo de cambio en el período de duración del bono.
Por su lado, el Palacio de Hacienda resaltó en un comunicado que recibió ofertas por u$s 1.230,5 millones, 2,5 veces el monto licitado inicialmente -de u$s 500 millones-, lo que obligó a Economía a ampliar la operación.
En la licitación, se adjudicaron u$s 902 millones, en el tramo competitivo y u$s 128 millones en el no competitivo. La operación se realizó a un tipo de cambio inicial de $ 9,3693 por dólar y un valor efectivo de $ 10.845.351.893,89.
El Ministerio había tomado del mercado en agosto pasado un poco más de u$s 1.087 millones a través de la colocación de títulos similares a los que se colocaron ayer, con vencimiento en 2017, que además ofrecen una tasa del 0,75% anual. En ese momento, el precio de corte fue de u$s 106 por cada lámina de 100 dólares de valor nominal.
Asimismo, el Gobierno había realizado en el último trimestre de 2014 dos operaciones de similares características en la plaza local. En octubre del año pasado colocó el equivalente a u$s 983 millones en Bonad 16 con una tasa del 1,75% con cupón semestral y en noviembre tomó u$s 653 millones a través de la colocación de Bonad 18, papel con rendimiento del 2,4%. Cabe destacar que durante este año el Gobierno se inclinó por las colocaciones en pesos asumiendo compromisos por casi $ 110.000 millones desde enero hasta la fecha.
Con todo, llegó un momento del año en que los bancos mostraron cierto rechazo por los títulos en pesos, que estaban atados a las Lebac. En parte, porque los rendimientos de estas Letras son determinados discrecionalmente por el Banco Central. Frente a esto, el Gobierno debió diseñar un nuevo instrumentoatado al tipo de cambio, que ofreciera un premio sensiblemente más atractivo para los bancos y que no sólo les permitiera cubrirse del riesgo cambiario sino, también, compensar los mayores costos de fondeo que sufrieron tras el ajuste de tasas de plazos fijos.
Los títulos "dollar linked" registraron subas significativas en los últimos meses. La dinámica sorprende a muchos porque supone esperar un premio demasiado generoso para quien lo adquiera a estos precios. En algunas sociedades de Bolsa destacan que estos valores sugieren que el mercado no sólo prevé una devaluación superior al 35% anual, sino también que ésta se concretará en los primeros meses de la próxima gestión. Esto porque, dicen, sería poco racional tener en cartera un título de estas características en un contexto de tipo de cambio planchado, o administrado con subas moderadas, que no empujará su cotización. Frente a esto sería preferible optar por un instrumento en pesos que dé mayores rendimientos hasta poco antes de que el "dollar linked" empiece a despegar. |