El 48 por ciento de los españoles calcula todavía los precios en pesetas antes de hacer grandes compras BRUSELAS, 13 (EUROPA PRESS) Tres años después de la introducción de los billetes y monedas en euros, los ciudadanos de la zona euro se han familiarizado con la moneda europea, ya que no piensan en las antiguas monedas nacionales para las compras corrientes, saben el valor aproximado del euro frente al dólar, esperan que los nuevos miembros de la UE lo adopten también y creen que ello será beneficioso para los consumidores en general. La mayoría de las personas interrogadas no tienen dificultades para utilizar monedas (72%) y los billetes (93%), según el Eurobarómetro Flash de noviembre de 2004. Por otra parte, la mayoría de los ciudadanos de la zona euro (52%) calcula ya mentalmente en euros al hacer sus compras diarias y el número de personas que sigue pensando en sus monedas nacionales para la compra de una casa o un coche, se ha reducido en cinco puntos en comparación con la encuesta de 2003, para situarse en un 49%. Los consumidores irlandeses son los más inclinados a calcular en euros para las grandes compras como coches o apartamentos (72%) y los que menos los franceses (14%), portugueses (13%) y belgas (12%). En España, para las compras excepcionales el 48 por ciento de los encuestados dicen calcular más a menudo en moneda nacional, aunque un 30 por ciento lo hace indistintamente. Como nota negativa, el sondeo efectuado por la Comisión muestra que los ciudadanos desconocen que pueden retirar dinero en efectivo y comprar con sus tarjetas bancarias sin gastos adicionales. Sólo el 38% sabía que las compras efectuadas con una tarjeta bancaria en otro país de la zona euro no suponía más gastos adicionales que las operaciones nacionales. Estos gastos, así como los correspondientes a las retiradas de efectivo, se suprimieron en julio de 2002. Asimismo, el 49 por ciento de los encuestados considera que su país tiene una situación económica peor que la del resto, una cifra menor en España, que se limita al 38 por ciento, muy lejos de Portugal donde el 83 por ciento considera que están peor que en los demás países. Por otra parte, el 36 por ciento de los europeos dice que compra menos debido a su temor a gastar más desde que se ha incorporado el euro, pero esa tendencia en España es a la inversa, con un 20 por ciento que compra menos, el 34 por ciento más porque tiene dificultad para conocer el precio de las cosas y el 45 por ciento dice que no ha cambiado de hábitos. El informe revela asimismo que los ciudadanos de la zona euro siguen siendo escépticos en cuanto a la contribución de la moneda única a la reducción de las diferencias de precios. El 51 por ciento de los europeos consideran que no creen que el euro haya tenido ese impacto sobre los precios, mientras que el 38 por ciento de los españoles cree que sí. La encuesta del Eurobarómetro muestra que una gran mayoría (72%) considera actualmente que el euro es una divisa internacional como el dólar o el yen. Casi la mitad de los entrevistados evaluaron correctamente el tipo de cambio euro/dólar (13 puntos más que en 2003) y afirmaron que esta cuestión no les preocupaba 'en absoluto' (51%). España en cambio es el país que más personas tiene que se dicen preocupadas por el valor del euro. Por otra parte, el 79% son conscientes de que los nuevos Estados miembros adoptarían el euro y la mayoría consideró que ello beneficiaría a los consumidores. En otro aspecto práctico del euro, una mayoría considera adecuado el actual número de monedas, que son ocho. No obstante, alrededor del 60% de las personas encuestadas señaló que no le importaría dejar de utilizar las monedas de 1 o 2 céntimos, pero al mismo tiempo temían una subida de precios. Mientras, sólo una minoría (29%) desearía que se emitiera un billete de 1 euro. Por lo que respecta a la Unión Económica y Monetaria, la encuesta muestra que el 55% ha oído hablar del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y lo considera garantía de un euro fuerte y estable (75%), aunque más de la mitad, no sabía muy bien de qué se trataba. Alemania es el país mejor informado (73%) mientras que en Irlanda sólo el 25% había oído hablar del Pacto. Los resultados por países muestran también que más de la mitad de los entrevistados en Italia, Luxemburgo, Alemania y Bélgica están a favor de la aplicación estricta del Pacto en periodos difíciles económicamente, mientras que en Finlandia e Irlanda la opinión mayoritaria parece ser la contraria. Esta encuesta se realizó en noviembre de 2004 en los 12 países de la zona euro y cubrió los aspectos prácticos de la utilización del euro, las expectativas futuras, el uso del euro fuera de la zona euro, las consecuencias sociales y económicas del euro y el marco más amplio de la UEM. |