Por Martín Kanenguiser - Los bancos de inversión de Wall Street afirmaron que mantienen el interés sobre la Argentina pese al deterioro externo, aunque advirtieron que el próximo gobierno debe llegar a un acuerdo con los holdouts para evitar una crisis y conseguir inversiones. Además, prevén que habrá una importante corrección del tipo de cambio oficial, según las consultas que hizo LA NACION entre analistas del Bank of America-Merrill Lynch, Credit Suisse y Bulltick. El economista jefe para América latina de Bank of America-Merrill Lynch, Marcos Buscaglia; el analista jefe de Bulltick, Alberto Bernal, y el estratega de mercados emergentes de Credit Suisse, Daniel Chodos, coincidieron en subrayar desde Nueva York el "apetito sobre los activos argentinos" en el mundo inversor.Buscaglia expresó que "el apetito se mantiene; si uno mira el precio, eso se refleja porque, gane quien gane, deberá arreglar con los holdouts por una razón muy simple: no habrá plata. Este año el Gobierno zafó por el swap de China, pero después del pago del Boden, en octubre, las reservas quedarán en una situación muy débil en términos netos, cerca de US$ 10.000 millones". La otra razón por la que, según Buscaglia, el próximo gobierno debe cerrar el capítulo del default es que "si no hay negociación con los holdouts se corre un peligro de aceleración de la deuda [que implicaría tener que pagar vencimientos en forma anticipada] y eso complicaría más la situación económica". Para el economista, no se puede pensar en una situación de continuidad. "Sería una quimera, como ocurrió en Brasil, donde hubo un ajuste porque cambiaron las condiciones externas y hubo que adaptarse. El déficit fiscal pasó en la Argentina del 2,5 al 6,7% del PBI y eso es si se cuentan las transferencias del Banco Central; sin esos recursos, sería del 8%. Es un desequilibrio extraordinario, con un fuerte atraso sin precedentes. Así que la continuidad no existe para el país", sentenció. En tanto, Chodos dijo que "el apetito por el riesgo argentino mejoró mucho desde principios de agosto en activos de renta fija, que se vieron beneficiados por un discurso más de centro que de izquierda por parte de Scioli". En este sentido, desde principios de agosto, el bono Discount 2033 bajo legislación Nueva York subió 11 dólares, casi 12%, y el Global 2017 subió 10%, mientras que las acciones no tuvieron tanto apoyo y terminaron casi 1% abajo en el mismo periodo. La razón de la suba generada por el "efecto Scioli" fueron "las noticias que salieron durante las últimas semanas que sugerirían que un arreglo con los holdouts sería una prioridad para su gobierno". De todos modos, el analista consideró que el arreglo con estos bonistas será "una prioridad para el próximo gobierno, sea quien sea, porque los principales candidatos saben que es necesario recuperar el acceso al financiamiento externo y destrabar inversiones en el sector real de la economía. Solucionar el tema holdouts y sacar al país del default es una condición necesaria para lograrlo". En tanto, Bernal consideró que "si el próximo gobierno es inteligente, tiene que arreglar; es el único camino viable". Más allá de esta asignatura pendiente en el frente externo, los analistas creen que el Gobierno deberá enfrentar importantes desafíos en la economía doméstica, como el enorme atraso cambiario. Por eso prevén una corrección en el tipo de cambio oficial. Buscaglia indicó que "los inversores esperan una depreciación del peso en función del contexto, porque el peso argentino es la moneda más sobrevaluada de todas las divisas emergentes y, en nuestro modelo de equilibrio, está entre 14 y 15 pesos por dólar". Al respecto, Bernal consideró que "depende de quién gane, el valor justo debe estar en un punto medio entre el dólar blue y el oficial". Por su parte, Chodos opinó que "tendrá que haber un ajuste en el tipo de cambio, pero tiene que ser acompañado por otras medidas para controlar las expectativas; hay que recordar que el pase a precios en la Argentina es alto y, por lo tanto, el ajuste tiene que ser bien complementado con otras medidas en el área monetaria y fiscal que ayuden a controlar las expectativas. También el Banco Itaú expresó en un informe que el tipo de cambio se ubicará en 2016 en torno de $ 15,8 y que "se necesitarán tasas de interés positivas para controlar la inflación", que la entidad brasileña estimó en el 35% para el año próximo. Según el equipo de economistas, la economía local se mantendrá "con crecimiento cercano al 0% del PBI". Como "el ajuste les pegará a los salarios reales y la presencia de los controles del tipo de cambio pesan negativamente sobre la producción, la economía se mantendrá débil el año próximo", precisaron. Por otra parte, los analistas de Wall Street hicieron sus recomendaciones de bonos argentinos: Bank of America apostó por el Global 2017, en función del acuerdo con los holdouts; Credit Suisse lo hizo por el Discount en dólares y el cupón ligado al PBI, y Bulltick, por el BA 2021, el Bonar 24 y también el cupón ligado al PBI con ley de Nueva York. Sin margen de maniobraLa visión de los bancos de inversión Marcos Buscaglia Bank Of America / Merrill Lynch "Después del pago del Boden en octubre, las reservas quedarán en una situación muy débil en términos netos" Daniel Chodos Credit Suisse "Tendrá que haber un ajuste en el tipo de cambio, pero tiene que ser acompañado por otro tipo de medidas" Alberto Bernal Bulltick "Depende de quién gane, el valor justo del dólar debe estar en un punto medio entre el blue y el oficial" |