Por Francisco Jueguen - La crisis es profunda. Los dólares no alcanzan justo cuando son el bien más demandado de la economía. Vale una explicación gráfica: por cada dólar que ingresa en el país a través del saldo comercial se van US$ 2,8 por la ventanilla del dólar ahorro. Sólo un año atrás, en agosto de 2014, esa relación era inversa: de cada US$ 3,9 que entraban vía exportaciones se demandaba sólo uno para el ahorro.La balanza comercial positiva, la diferencia entre exportaciones e importaciones, era la única forma genuina de ampliar la cantidad de dólares en el mercado. Esa canilla se cierra. El dato del Intercambio Comercial Argentino (ICA) de agosto, publicado ayer por el cuestionado Indec, registró un superávit de sólo 51 millones de dólares. Esto significa un derrumbe de 94,6% en comparación con el que mostraba el mismo Indec hace sólo un año y equivale a sólo dos días de compra de dólar ahorro promedio en agosto. Para encontrar un número tan negativo para el mes es preciso ir hasta el año 2000, durante los peores momentos de la crisis. Atraso cambiario, alta inflación de costos para las empresas y una situación internacional declinante son sólo parte de las explicaciones. Las hay también estructurales. Un dato: un ranking de competitividad privado ubicó la semana pasada a la Argentina en el puesto 38 de 42 países. Con datos de 2014, Brasil aparecía por debajo del país. Pero el principal socio comercial no había devaluado aún más de un 30%. "La caída en el saldo comercial no se vio reflejada en las reservas internacionales debido a la activación en un 90% del swap con China, o sea de unos 11.000 millones", explicó el economista del Centro de Estudios Económicos del Sur (Cesur) Amílcar Collante, autor de los cálculos que comparan los ingresos de dólares comerciales y las compras de divisas para el ahorro. "No hay dudas de que es necesaria una corrección del atraso cambiario. La cuestión internacional, especialmente lo que ocurra en Brasil, puede precipitarla", agregó el experto. En agosto, las exportaciones volvieron a caer más que las importaciones. Fueron US$ 5545 millones (-16%) versus en US$ 5494 millones (-3%), respectivamente. En el año las ventas al exterior acumulan un retroceso (-17%) mayor que el de las compras (-11%), por lo que los analistas estiman que la causa ya no son las trabas al comercio exterior, sino los problemas de competitividad del país. "Por un lado, hay superávit comercial de US$ 51 millones, y por el otro la balanza de turismo y pasajes es, en promedio, negativa en US$ 600 millones mensuales, según el balance de pagos base caja del Banco Central. A su vez, la cuenta de dólar ahorro viene insumiendo un drenaje mensual del orden de los 500 millones de dólares por mes", analizó el director del Ieral, Jorge Vasconcelos. |