
Por: Ignacio Olivera Doll - La convulsión que generó en el mercado la última medida oficial de la Comisión Nacional de Valores (CNV) sobre Fondos Comunes de Inversión, que dispuso valuar al tipo de cambio oficial los activos en dólares que antes registraban al precio del contado con liquidación, obligó al Gobierno a sentarse a conversar con los afectados, escuchar sus reclamos y evaluar, de ahora en más, si extiende el plazo para que puedan acomodarse sin sobresaltos.
Los principales referentes de los fondos y de la cámara del sector mantuvieron a las 14.30 de ayer un encuentro con el viceministro de Economía, Emanuel Álvarez Agis, y el vicepresidente de la Bolsa de Comercio, Héctor Orlando. Los empresarios pidieron tiempo para poder vender sus bonos en dólares a precios de mercado antes de que empiece a regir la normativa. "Consideramos importante que haya diálogo para buscar una solución consensuada. Lo que pedimos es suspender la normativa hasta que podamos desarmar las carteras", confiaron a este diario en uno de los grandes bancos del sistema financiero con presencia en la industria.
Desde el Ministerio de Economía ratificaron, sin embargo, que la medida ya está en vigencia y que será publicada este viernes en el Boletín Oficial. Para hoy está prevista una reunión con el ministro de Economía, Axel Kicillof. "Si lo agarran de buen humor, quizá les dé algunos días", especularon las fuentes oficiales.
Los fondos comunes renta fija (bonos) perdieron ayer otros $ 1.200 millones de sus patrimonios, con lo que ya acumularon una caída de $ 2.300 millones desde que el lunes último la CNV publicó la normativa en su sitio web. En el mercado ven otro dato aún más negativo: el impacto no parece limitado por estos días solamente a los instrumentos incluidos en la medida oficial. Se sufren rescates, al mismo tiempo, en prácticamente toda la industria: "Los mejores precios que se están viendo en la Bolsa, producto de esta medida, son vistos como una gran oportunidad para dolarizarse y provocan una migración de los fondos money market (los que invierten principalmente en plazos fijos) hacia títulos en dólares", comentaron desde una de las grandes compañías del sector.
Los ahorristas deciden salir de los fondos para colocarse en activos que recuperarán rápidamente su valor una vez que pase el temblor. Un ejemplo: el Boden 2015 se hundió más de un 8% este martes, a partir de las fuertes ventas, y llegó a rendir un 76% anual. Estos nuevos incentivos también resienten a los fondos: en los money market, el patrimonio se redujo $ 1.000 millones en estos dos días; en los de acciones (renta variable), $ 385 millones; y en los de renta mixta, $ 460 millones.
Otra mala noticia: la fuerte pérdida que sufre el sector está explicada completamente por los rescates de clientes y las ventas que hacen las compañías para evitar el impacto de la medida en sus carteras. Pero no refleja, todavía, el cambio de valuación que dispone la normativa. Cuando ésta entre en vigencia, los bonos en dólares que todavía tengan en su poder pasarán a registrarse al tipo de cambio oficial de $ 9,40 y verán disminuido en otro 40% su valor contable.
"En la reunión de mañana (por hoy) discutiremos cómo se aplica la venta de bonos. Como siempre, el que se perjudica con esto es el inversor minorista", advirtieron en otra entidad. La nueva norma lleva una impronta de esta gestión: nuevamente, una transferencia de recursos de los ahorristas pequeños y desprevenidos, sorprendidos por el anuncio de la medida, hacia grandes y sofisticados inversores que, en estos días, tendrán acceso a enormes oportunidades en el mercado de capitales, y que alcanzarán rentabilidades extraordinarias hasta que los precios vuelvan a la normalidad.