El Gobierno ve como un problema que exista un número grande de FCI que invierten en activos valuados al dólar "liqui". Lo llaman "invertir en brecha" y según sostienen, cada vez que ingresan pesos en los bancos, como éstos no pueden acumular una cantidad fuerte de bonos en dólares por estar regulados, muchos de esos pesos terminan en los FCI de los propios bancos, que hasta ahora no tenían demasiadas restricciones.
En el Gobierno sostienen que eso funcionaba hasta ahora como la "profecía autocumplida", ya que cada vez que compraban bonos se estiraba la brecha y, por ende, eso generaba nuevas apreciaciones en las valuaciones que manejaban los FCI. Como se dijo, esos pesos van a engordar esa brecha porque precisamente, estiran la distancia entre el dólar "liqui" y el oficial.
Lo que buscó la CNV fue acortar las distancias. Dicen que no hay razón para que la brecha sea tan grande, y desconfían de todo y de todos, pero más de los FCI que dedican porciones ingentes de pesos a los activos en dólares. En última instancia tienen miedo que una vez entrados en zona electoral, la brecha crezca por obra y gracia de esa gimnasia. Es fácil adivinar que no habrá marcha atrás en la decisión pero sí en la forma desordenada de avanzar.

