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Por Javier Blanco - La venta de dólares con fines de ahorro va camino de
marcar un nuevo récord en este mes, pese a que la Administración Federal de
Ingresos Públicos (AFIP) recortó hasta 50% los montos de compra autorizados por
persona, en un intento de reducir el impacto que esta sostenida demanda tiene
sobre las debilitadas reservas del Banco Central (BCRA) y en momentos en que se
esfumó totalmente el superávit de la balanza comercial.
Los datos oficiales muestran que, en el acumulado hasta ayer, durante
septiembre ya se expidieron más de US$ 575 millones, cuando a esta misma altura
de julio y agosto (con cupos que se ajustaban a la regla del 20% del total de
la remuneración neta mensual promedio de los últimos 12 meses) las ventas a
ahorristas rondaban los US$ 560 millones (ver infografía).
De esta manera, y de no haber nuevos recortes, la progresión indica que
el mes cerraría con compras por encima de los US$ 700 millones por primera vez
desde que se instauró este sistema de ventas administradas, a fin de enero de
2014, tras una fuerte devaluación del peso y una prohibición para ahorrar en
moneda extranjera que rigió por algo más de dos años.
La demanda minorista de divisas es una de las caras del nuevo pico de
estrés que sufre la plaza cambiaria, ya que el retraso cambiario alienta esa
demanda y desalienta la oferta. Esto pone al BCRA como el único oferente
regular de dólares del mercado y acelera el esmeril que sufren sus reservas.
A su vez, explica el creciente nerviosismo que va ganando al Gobierno,
que en las últimas semanas ya tomó recursos del seguro de depósitos bancarios
(Sedesa) y hasta no dudó en licuar buena parte del patrimonio de los fondos
comunes de inversión con una norma de la Comisión Nacional de Valores, sólo
para bajar los precios de los tipos de cambio legales y más libres que surgen
de operaciones bursátiles (ver aparte).
Prueba de ello fue el regreso de los operativos de control en la City
porteña, con los que intenta limitar la carrera alcista que vuelve a ensayar el
dólar paralelo, que lo acerca nuevamente a los $ 16 (ayer cerró a $ 15,93, tras
ceder un centavo).
Soluciones que
no solucionan
Aunque intentaba evitarlo, el nuevo récord de demanda del dólar ahorro
fue, en alguna medida, estimulado por el Gobierno. El recorte en los cupos de
compra permitidos (como cualquier otra medida restrictiva) no hizo más que
incrementar la desconfianza y dio nuevo impulso a la demanda al ampliar la
cantidad de interesados en comprar dólares.
"En septiembre las autorizaciones crecieron más que las ventas, lo
que muestra que el monto promedio validado cayó. Esto confirma que el Gobierno
no le «suelta la mano» al dólar ahorro para evitar mayor presión en el mercado
paralelo, lo que se le complica porque en los próximos meses la demanda seguirá
subiendo, en un contexto en el cual el saldo de la balanza comercial
profundizaría su caída", explica el economista Martín Polo, de la
consultora Analytica.
Los datos confirman que, de no haber recortado los cupos, las ventas de
dólar ahorro ya hubieran totalizado unos US$ 667 millones, es decir, unos US$
90 millones por encima del nivel que muestran hoy. La cifra surge de
multiplicar el despacho promedio de 695 dólares registrado en agosto por las
961.744 operaciones de compra registradas en lo que va de septiembre.
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