 Christine Lagarde
Por: Liliana Franco - Las débiles perspectivas de precios de las materas primas en los mercados mundiales podrían restar casi un punto porcentual anual a la tasa de crecimiento de los países exportadores en los próximos años según advirtió el FMI en su clásico Panorama Económico Mundial dado a conocer ayer. El trabajo del Fondo sale al cruce de algunas opiniones en cuanto a que los movimientos del tipo de cambio son menos relevantes de lo que solían ser para el comercio. Para arribar a sus conclusiones, el organismo internacional analizó numerosas experiencias entre las que se encuentran las grandes devaluaciones del tipo de cambio en Finlandia y Suecia en 1993; Tailandia y Corea en 1997 y 1998, respectivamente; Rusia en 1998; Brasil en 1999, y la Argentina en 2002. De estas observaciones resulta que una devaluación real del 10% de la moneda provoca un aumento promedio del 1,5% del PBI en las exportaciones, aunque reconoce que puede haber variaciones sustanciales según el país que se considere. El trabajo concluye que "los movimientos del tipo de cambio todavía tienen efectos considerables sobre las exportaciones y las importaciones" y, en este sentido, señala que "los tipos de cambio todavía pueden ayudar a reducir los desequilibrios comerciales".
En un estudio en el que se analizan "las secuelas del boom de precios" de los commodities, el Fondo Monetario advierte que "las economías exportadoras de materias primas están en una coyuntura difícil". El trabajo demuestra que en los años de buenos precios, con relación a los momentos en los que los valores son bajos, el producto bruto de estas economías crece cerca del 1,5% más, el consumo entre un 2% y el 2,25% y la inversión, entre el 8% y un 8,5%. Pero también señala que "los precios de los productos básicos son impredecibles y pueden ser muy volátiles". Pueden permanecer altos o bajos durante períodos prolongados, dando la impresión de que sus niveles son permanentes, antes de exhibir grandes y bruscos cambios.
Para el organismo a cargo de Christine Lagarde, la historia reciente no es una excepción. La primera década del siglo mostró un aumento persistente en los precios de las materias primas desde los mínimos de mediados de los 90, para llegar a niveles récord en 2011. Más recientemente, sin embargo, "los precios de los productos básicos han caído de nuevo, algunos de una manera dramática, y se espera que la situación siga siendo débil durante algún tiempo".
Al respecto, advierte que dadas la magnitud y la duración del último auge de las materias primas, que superó su promedio histórico, la reversión de la tendencia "podría llevar ahora a una caída más aguda" que en el pasado. Lo concreto es que los precios mundiales de los productos básicos "se redujeron drásticamente en los últimos tres años, y el crecimiento de la producción ha disminuido considerablemente entre los exportadores de materias primas".
Las proyecciones del FMI advierten que los precios débiles que se perfilan para las materias primas, particularmente para la energía y los metales, podrían restar casi un punto porcentual anual a la tasa de crecimiento de los países exportadores en el período 2015-17, en comparación con 2012-14. Para los exportadores de energía el panorama es peor, ya que podrían perder, en promedio, 2,25 puntos de crecimiento. Los resultados del trabajo del Fondo "sugieren que los tipos de cambio más flexibles y marcos de política que eviten un gasto fiscal procíclico excesivo pueden ayudar a los responsables políticos a suavizar el impacto de las fluctuaciones de precios de los productos básicos en sus economías. El trabajo alerta, además, que la caída en los precios de las materias primas no tiene sólo un componente cíclico, sino también estructural. En tal sentido, recomienda "reformas estructurales", entre las que mencionan las acciones para eliminar cuellos de botella en infraestructura y la mejora en el clima de negocios y la calidad de la educación. |