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Por Javier Blanco - Una jornada plena de señales se
vivió ayer en la plaza local con el grueso de las acciones presas del castigo
que supone cualquier rebrote de la aversión al riesgo (reflejado en la caída
del 4% del Merval) y los bonos en dólares nuevamente muy firmes ( 1,5%
promedio), ahora que el vendaval de ventas forzadas de los fondos de inversión
amainó.
Pero lo que llamó la atención de los analistas y
operadores domésticos fue otra cosa: cómo en medio del vendaval vendedor y de
un ajuste propiciado por las fuertes bajas que registraban los ADR locales en
Nueva York se abría paso y dejaba huellas una corriente compradora que
impulsaba en sentido contrario la valuación de las empresas exportadoras. Esto,
según interpretó por Twitter el economista jefe de Inversor global, Diego
Martínez Burzaco, indica lisa y llanamente que "para el mercado, la
devaluación no puede esperar más".
El analista no hizo más que expresar la lectura más
extendida que se hizo ayer en el mercado tras comprobarse que, mientras
derrapaban 8% YPF y Petrobras (su ADR tocó un nuevo mínimo de US$ 3,72) y 6%
Pampa Energía, Banco Macro y Telecom; Aluar y Siderar (que venían de subir 12 y
9% el viernes) se anotaban ganancias del 3% promedio, al igual que Molinos y
Ledesma, que treparon 9,3 y 7,6% en el panel general. Todo un indicio a
considerar.
A nivel global, los mercados volvieron a resultar
afectados por los temores que genera la situación de China. "Los datos
positivos sobre consumo e inflación en EE.UU. no modificaron el sentimiento
negativo de los inversores, algo a lo que aportaron además las noticias sobre
Glencore y VW", interpretó Luis Palma Cané, en alusión a las bajas del 2%
promedio en Wall Street y a las de hasta 3% registradas en Europa.
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