SEGUIR Por Martín Kanenguiser - Empecinado por emparchar las consecuencias negativas generadas por el cepo en el sector inmobiliario, el Gobierno extendió hasta fin de año el blanqueo de capitales. Con una recaudación que hasta septiembre llegó a US$ 2200 millones tras más de dos años de vigencia -pese a que se esperaba que captara US$ 4000 millones en solo seis meses cuando se lanzó a mediados de 2013-, el blanqueo será heredado por el próximo presidente. En el Boletín Oficial se prorrogó por tres meses su validez, "para así seguir contribuyendo al incentivo de la inversión y el crecimiento inmobiliario", según informó el Ministerio de Economía. La decisión final se tomó luego de una reunión entre el secretario de Finanzas, Pablo López, con los representantes de la Cámara Inmobiliaria Argentina, quienes "solicitaron se extienda la vigencia del Certificado de Depósito para Inversión (Cedin) luego de analizar la importancia del mecanismo para el sector", según un comunicado de la cartera. El Palacio de Hacienda indicó que "los representantes de la Cámara solicitaron al Gobierno su extensión, luego de la evaluación positiva del funcionamiento de estos recursos para seguir acompañando el creciente dinamismo del mercado inmobiliario y de la construcción". Economía informó la cifra de los Cedines, pero no de los Baade, ya que los resultados de sus suscripciones nunca fueron difundidos y las promesas de los empresarios de comprarlos tampoco se cumplieron. El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), Juan Chediack, dijo a LA NACION que "la prórroga no es trascendente porque los Cedines en general no han tenido el efecto buscado, aunque hayan sumado algunas operaciones más a las inmobiliarias". En cuanto a la posibilidad de que se plantee un nuevo blanqueo a partir del cambio de gobierno, expresó: "No es bueno que esto se convierta en un sistema permanente, con tantas prórrogas; debe ser la excepción, no la norma". Por su parte, el secretario de la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA), Tomás Marolda, indicó a LA NACION, tras reunirse con López, que "la continuidad de los Cedines es positiva porque ayuda a resolver operaciones complicadas", aunque aclaró que "si el próximo gobierno da de baja el cepo, el Cedin carecerá de utilidad". "El Cedin anduvo bien, sobre todo en los últimos 18 meses, aunque todavía no se ha podido lograr que se sumen los bancos privados por los temores generados por los controles de lavado de dinero", dijo Marolda. Armando Pepe, otro referente del sector, dijo que "es bueno que lo hayan prorrogado, porque desde la implementación del cepo el sector está fusilado". En cuanto a la posibilidad de que haya otro blanqueo, señaló: "Este régimen fracasó por la falta de confianza en el Gobierno y lo que hicieron la semana pasada con los fondos comunes ratifica esa percepción". Por su parte, el presidente de Aranalfe, Alejandro Ginevra, dijo que el blanqueo "ha sido una herramienta que ayudó a concretar ventas y puede llegar a ser un buen elemento que continúe, aunque, como todo instrumento, puede ser perfeccionado". Por su parte, Jorge Toselli opinó que "la prórroga sirve porque la gente sacará la plata del colchón y algunas ventas más podremos hacer; el próximo gobierno debería hacer un blanqueo más amplio por seis meses y bajar los tributos del sector, que son los más altos de la región". Planes de los candidatosAl respecto, tanto en el equipo de Mauricio Macri como en el de Daniel Scioli se trabaja con la idea de un posible blanqueo para atraer divisas desde 2016, con características bastante más amplias que el actual plan y en el contexto de una normalización de la política económica. En particular, en el macrismo la intención es que el nuevo blanqueo abarque no sólo dólares, sino también pesos, y que no contenga la intención de traer físicamente los dólares del exterior. En el sciolismo los asesores planean recrear un esquema de "repatriación de capitales" como el que se lanzó en el inicio del Plan de Convertibilidad en 1992, pero con la obligación de traer las divisas al país, para poder levantar el cepo. El actual blanqueo fue lanzado a mediados de 2013 por cinco funcionarios del área económica -Guillermo Moreno, Axel Kicillof, Ricardo Echegaray, Mercedes Marcó del Pont y Hernán Lorenzino- como respuesta ante los efectos negativos generados por el propio Gobierno a partir de la implementación del cepo a fines de 2011. En lugar de solucionar el problema de fondo, el Ejecutivo fue prorrogando una y otra vez ese blanqueo de capitales. Una medida que no generó confianza55% aceptaciónFue el porcentaje de adhesión a este plan respecto del objetivo que el Gobierno tenía al presentarlo RazonesFue lanzado como respuesta para tapar el efecto negativo del cepo generado por el propio Gobierno ApoyoLas inmobiliarias, resignadas a que el cepo no se levantaría, pidieron que el régimen se prorrogara CríticasEl presidente de la Cámara Argentina de la Construcción señaló que "en general" los Cedines no han tenido el efecto buscado
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