Por Javier Blanco - La plaza local inició el último trimestre del año con una pérdida del 2,2% en las acciones y del 1 al 3% en los bonos de la deuda en moneda extranjera por las ventas de inversores institucionales que sucumbieron a la presión oficial para desdolarizar carteras. Ambas bajas se precipitaron al redoblar sus esfuerzos el Gobierno por recapturar títulos vendidos por el BCRA y la Anses cuando libraban una pulseada, que perdieron, contra el mercado por el valor del "contado con liquidación" . Al quedar sin municiones, y mediante intervención normativa o coercitiva de algunos entes, el Gobierno busca recuperar parte de esa cartera para reducir en todo lo posible el impacto que la cancelación final del Boden 15 tendrá sobre las debilitadas reservas del BCRA. Arrancó la semana pasada con los fondos comunes de inversión (FCI) y esbozó en las últimas horas la amenaza de repetir esa treta con las aseguradoras, lo que llevó a varias de ellas a descargar cartera para intentar "curarse en salud". Eso empujó hacia abajo los precios y volteó en 30 centavos promedio los valores implícitos del dólar que se pactan en estas operaciones. La corriente inducida de ventas y una nueva -aunque leve- baja del crudo arruinó el debut del nuevo índice de precios que regirá en la Bolsa hasta fin de año, tras su tradicional readecuación trimestral. El remozado Merval es el menos abarcativo desde 2006, ya que está compuesto por sólo 10 papeles (como en el 1° T de ese año) tras el egreso de Edenor. Y quedó más sesgado hacia el negocio petrolero, ya que Petrobras e YPF ganaron participación. En Bull Market creen que al subir la firma brasileña su incidencia del 23 al 25% en el índice lo condenará a una "mayor volatilidad". |