El dólar volvió a experimentar fuertes avances frente al euro después de que el presidente de la Reserva Federal de Saint Louis insinuara que el organismo emisor podría terminar con su política de elevar los tipos de interés a un ritmo moderado para pasar a hacerlo de forma más agresiva. Las declaraciones de Bush a favor de un dólar fuerte y las palabras pronunciadas ayer por el presidente del Banco Central Europeo (BCE) también contribuían a estos movimientos. De esta forma, el euro llegó a perder la referencia de 1,31 dólares, con lo que se situó en zona de mínimos de los dos últimos meses. William Poole, presidente de la FED de Saint Louis, aseguró que podrían llegar subidas de tipos de interés en EEUU más agresivas, después de que el organismo emisor haya subido el precio oficial del dinero 125 puntos básicos desde el pasado junio, con subidas de un cuarto de punto en cada una de las revisiones.
El dólar también se vio estimulado por las palabras del presidente de EEUU., George W. Bush, quien en una entrevista concedida al USA Today volvió a insistir en su apuesta por una política de dólar fuerte y volvió a asegurar que pondrá mecanismos en marcha para recortar los déficits comercial y presupuestario.
La buena marcha del dólar frente al euro en lo que va de año tuvo su primer impulso durante la semana pasada, cuando se hicieron públicas las actas de la última reunión del Comité del Mercado Abierto de la Reserva Federal en las que el organismo emisor admitía implícitamente haberse excedido en la rebaja de los tipos de interés en la época de recesión económica y aseguraba que las actuales cotas del precio oficial del dinero, un 2%, no eran suficientemente bajas aún para hacer frente a las presiones inflacionistas.
Además, los precios de producción experimentaron un elevado incremento, lo que refuerza la teoría de que la primera economía mundial precisa tipos más altos para contener la inflación.
Mientras, aún se dejaban sentir en la cotización del euro las palabras del presidente del BCE, Jean Claude Trichet, que ayer se mostró confiado en que las presiones inflacionistas en la zona euro ha decrecido y en que el comportamiento de los precios en la zona euro se moderará en los próximos meses, lo que alejaba la posibilidad de que los tipos de interés en el Viejo Continente subieran, al menos a corto plazo.
Por su parte, el yen se mantenía estable frente al dólar y apenas ganaba terreno frente a la divisa europea.