Por
Matías Barbería -
Para recaudar pesos con los que afrontar la diferencia entre ingresos y gastos el Gobierno saldrá a colocar hoy dos bonos, uno a tasa variable y el otro atado al dólar. La combinación de dos bonos diferentes es un cambio de estrategia oficial debido a que los dollar-linked han sufrido una suba de precio tal que dificultan ofrecer un rendimiento lo suficientemente atractivo como para garantizar que la colocación resulte exitosa.
El Gobierno necesita financiar un déficit de que rondará los $ 370.000 millones durante todo este año según cálculos privados. Para cubrir ese bache el ministro de Economía, Axel Kicillof, hizo que el Banco Central imprimiera $ 88.365 millones hasta mediados del mes pasado y colocó $ 69.800 millones en deuda al sector público. En nueve emisiones de títulos Bonac, ligados a las Letras Lebac, consiguió
$ 48.300 millones de ellos y los restantes
$ 21.500 millones llegaron en base a la colocación de dos títulos Bonad que pagan según la evolución del dólar oficial.
Hoy sale a la cancha un nuevo Bonad que vence en junio de 2017 y otro, inédito en lo que va del año, llamado Bonar B 300 2017 que paga según la evolución de la tasa Badlar. La estrategia combinada tiene que ver con el éxito que tuvieron los dollar-linked ya emitidos este año.
"Los bonos atados al dólar subieron tanto de precio por la demanda que tuvieron que ya no son atractivos a la tasa de mercado, entendemos que el que va a recaudar más va a ser el de tasa variable", dijeron en un banco.
Los títulos soberanos atados al dólar rinden tasas negativas de hasta el 11,2% como en el caso del Bonad 2016, es decir que cubren a sus tenedores de una eventual devaluación menos ese rendimiento negativo.
"Durante las últimas semanas hemos observado una suba significativa en los precios de los títulos dollar-linked; los rendimientos exigidos se encuentran cercanos a los mínimos históricos. Consideramos recomendable reforzar posiciones en pesos a tasa variable", coincidió un reporte de Delphos Investment distribuido ayer.