LA SALIDA DEL DEFAULT PODRÍA PROFUNDIZAR LA TENDENCIA Luego de caer a niveles mínimos, la IED sumó u$s 4.000 millones en 2004. Pero para volver a los niveles de los ’90, los inversores esperan ver señales de tipo institucional A partir de la recuperación de la economía local y a un clima de bonanza global, los flujos de inversión extranjera directa (IED) volvieron a la Argentina. Un informe de la Fundación Capital (FC) asegura que, luego de caer a niveles mínimos entre 2001 y 2002, estas inversiones sumaron u$s 3.231 millones durante los primero nueve meses del año pasado y se espera que la cifra ascienda a más de u$s 4.000 millones a diciembre de 2004, casi 200% más que los u$s 1.357 captados en 2003.
Sin embargo, el documento destaca que hacen falta medidas institucionales de mayor magnitud para que los inversores extranjeros recuperen la confianza que depositaron en el país durante la década pasada.
En parte, el crecimiento de estos flujos responde a un fenómeno global. Luego de tres años consecutivos de descenso, los flujos mundiales de IED se recuperaron 6%, para sumar u$s 612.000 millones en 2004. En especial, la IED volvió a América latina, que capturó un 37% más de inversiones que en 2003.
De todos modos, el informe destaca que la Argentina está lejos de alcanzar los niveles de IED registrados durante la década del noventa, cuando estas inversiones representaron en promedio el 2,1% del PIB local y llegaron a un máximo de 8,5% en 1999.
En efecto, entre 1990 y 1995, la participación de estos flujos sobre el total de la región promedió el 17%. A partir de un importante proceso de privatizaciones y una oleada de fusiones y adquisiciones que tuvo en el sector bancario su máxima expresión, la participación de la Argentina superó a la de Brasil, que recibió en ese período el 9,5% de la IED regional, y sólo debajo de México, que promedió el 30%.
En la segunda mitad de la década, las posiciones cambiaron. Entre 1996 y 2000 la participación de la Argentina cayó al 13,5%, quedando detrás de México, que promedió el 16,4%, y lejos de Brasil, que captó el 28%. En fin, durante la crisis de 2001, los flujos a la Argentina se derrumbaron y su participación bajó al 3,8% en los últimos tres años.
Para este año, la sostenida recuperación de la economía, el potencial crecimiento del mercado interno y el de exportación, la mano de obra barata y la altas tasas de rentabilidad, ofrecen buenas perspectivas para continuar con la senda de crecimiento de la IED.
"No obstante, la inestabilidad política y económica y la falta de seguridad jurídica experimentadas durante la reciente crisis, podrían haber erosionado la confianza de los inversores extranjeros más allá de las ventajas que hoy ofrece el nuevo modelo", advierte la FC.
En este contexto, se recomienda, "una resolución favorable a la reestructuración de la deuda será de vital importancia para comenzar a transitar la senda de normalización institucional que permita un regreso sostenido de la IED al país".
También, la renegociación de los contratos en el área de servicios públicos constituye otro desafío que la Argentina deberá culminar con éxito para asegurar condiciones atractivas para el ingreso de IED en infraestructura. |