En sólo nueve meses el crédito en pesos dio un giro de 180 grados. A fines de diciembre de 2014, después del ensayo de devaluación de principios de ese año y la recesión que le siguió, crecía 20,28% en doce meses.
La expansión, además de pobre, era puramente nominal porque en esos días las estimaciones privadas de inflación para los doce meses previos tenían piso en el 31% que estimaba Bein & Asociados y techo en el 39% de la inflación Congreso. Es decir que así como cuando un salario se ajusta por debajo del avance de los precios era justo decir que el crédito se contraía en términos reales.
Sólo 9 meses después y justo a tiempo para unas elecciones presidenciales cuya primera vuelta depende de apenas unos pocos puntos porcentuales para definir o no un presidente la expansión del 32,33% que muestra el crédito es más impresionante aún en términos reales: es una clara expansión frente al 25,7% de inflación acumulada en doce meses que mide el Congreso.
"Los créditos, por su parte, crecieron (...) bastante menos que los depósitos y los agregados monetarios, y su crecimiento estuvo encabezado por las líneas de consumo (en particular la línea de financiaciones de tarjetas de crédito, que creció en el año en cuestión un increíble 54%)", dijo un informe de Empiria Consultores.
El presidente del BCRA, Alejandro Vanoli, va a poder ufanarse de haber puesto su parte para sintonizar al consumo con el clima electoral. Aunque, claro está, tuvo ayuda de parte del ministro de Economía Axel Kicillof con el programa Ahora 12.
Los últimos datos publicados por el Ministerio de Economía hablan de 15,9 millones de operaciones por $ 30.406 millones de pesos concretadas dentro del programa Ahora 12 hasta principios de septiembre pasado.
Pero además del programa oficial promociones, planes de cuotas y los límites a las tasas que impulsa el BCRA también ayudaron al avance. El stock de crédito con tarjeta crece casi 54% o $ 49.825 millones interanual. Tres de cada cinco pesos se explican por Ahora 12.
Al cierre de 2014 los créditos con tarjeta también le ganaban a la inflación, pero mostraban una velocidad de avance del 37%.
"La demanda de crédito al consumo tiene dos factores que suelen impulsarla, por un lado la confianza en que vas a tener trabajo y, por el otro, una expectativa respecto a que si esperás a ahorrar no llegás a comprarte lo que querés porque percibís que así le ganás a la inflación", dijo Guillermo Barbero, analista de First Corporate Finance Advisors.
Otro rubro donde pesó fuerte la intervención regulatoria fue el de crédito a empresas. Los documentos, una de las vías más comunes de financiación de empresas, crecieron 38% interanual, con ayuda de la Línea de Crédito para la Inversión Productiva con la que el BCRA obliga a los bancos a destinar el 7,5% de sus depósitos a financiar empresas.
Los documentos crecían sólo 20,7%, por debajo de la inflación, a fines del año pasado.
Los créditos personales, por su parte, completan el podio de los conceptos que más empujaron el avance del crédito en la recta final hacia las presidenciales de este fin de semana próximo. Muestran un avance del 35% frente al retroceso del 19% que sufrían al cierre del año pasado.

