Martín Kanenguiser - El optimismo previo por el cambio de gobierno dio lugar a la cautela por las dificultades que implicarán las reformas para reducir la inflación, el déficit fiscal y que el país vuelva a crecer, según dos bancos de inversión de Wall Street. Goldman Sachs difundió un informe que indicó que "las reformas de política económica estarán sujetas a significativos riesgos de implementación debido a la magnitud de las correcciones necesarias y las fuertes restricciones políticas". En este sentido, el analista de GS Mauro Roca, autor del informe, cuestionó que ninguno de los tres candidatos presidenciales haya priorizado en su agenda la reducción del déficit fiscal, que, según proyectó, este año llegaría al 7% y el próximo, al 6,5% del PBI. En diálogo con LA NACION desde Nueva York, Roca dijo que, ante estos desafíos, el banco espera para 2016 "una economía todavía estancada, con dificultades para crecer, con una inflación muy elevada y marginalmente creciente". Esto se debe a que no prevén "una remoción acelerada de los controles cambiarios, por lo que, dependiendo de otras medidas que se puedan adoptar, estimamos una importante persistencia de las presiones cambiarias". La subsistencia de estos controles, por un lado, impediría "una típica crisis de balanza de pagos", pero, a la vez, "la actividad económica va a continuar siendo la principal variable de ajuste". En su informe, el analista enfatizó que será crucial que el próximo gobierno deje de "monetizar" el déficit fiscal vía el financiamiento del Banco Central y "en su lugar utilice menos fuentes distorsivas". El mayor riesgo, advirtió, "es que el próximo gobierno "siga monetizando el déficit para evitar el ajuste necesario en las tasas de interés reales". Si se mantuviera esta tendencia, habría un crowding out (avasallamiento) del sector público que "tendría un impacto negativo sobre la demanda privada". Esto será especialmente así mientras no haya un acuerdo con losholdouts y se reabra el financiamiento externo para el país, agregó. Por esta razón, según Roca, para bajar la inflación "es primordial, primero, ejercer un control directo sobre el crecimiento de los agregados monetarios y, segundo, elevar la tasa de interés por encima de las expectativas inflacionarias y de depreciación del peso" . El analista consideró que la suba en las tasas "ayudaría a sostener la demanda de dinero, evitando un incremento en la inestabilidad nominal y, tal vez más importante, reduciría las presiones cambiarias, las cuales tienen un efecto directo y inmediato en precios". En tanto, el Credit Suisse indicó en un reporte que en términos globales se mantienen "cautelosamente optimistas sobre las perspectivas de la Argentina en el próximo gobierno más allá de quién gane las próximas elecciones, ya que todos los candidatos que aparecen al frente de las encuestas comparten la intención de moverse hacia un esquema de política fiscal y monetario, aunque con una variedad de tiempos y prioridades". Sin embargo, según los analistas Casey Reckman y Alberto Rojas, "las perspectivas de corto plazo son complicadas porque los desequilibrios macroeconómicos empeoran y los riesgos de política económica no deben ser subestimados". Al respecto, señalaron que "esta transición requerirá tiempo y capital político significativos". Por lo tanto, explicaron, "un progreso que sea débil o parcial en la corrección de los desequilibrios macroeconómicos del país puede poner en riesgo la confianza doméstica cuando el margen de error está declinando, especialmente en el sector externo". Segunda vuelta, mejorPor otro lado, Credit Suisse indicó que una segunda vuelta sería una buena noticia para los inversores, ya que "incrementaría las posibilidades de un candidato percibido como más cercano al mercado que Daniel Scioli". Al respecto, Roca dijo que "la situación no es tan dicotómica en lo que hace a potenciales políticas económicas a implementar", debido a "la considerable magnitud de los desequilibrios económicos y distorsiones de precios relativos" que hay que enfrentar.ß Cambio en el humor externoLa visión de los inversores fue cambiando con el tiempo 7,1%Déficit fiscal Es la proyección de Goldman Sachs para este año; para el próximo sería del 6,3% del PBI si el nuevo gobierno logra bajar subsidios y el nivel de emisión. 33,6%Inflación Es el promedio de suba de precios esperado en 2016 por las consultoras y bancos relevados por Latinfocus Consensus Forecast. |