Por Javier Blanco - La generalizada búsqueda de cobertura cambiaria dio impulso ayer a los bonos en dólares en la plaza local, dejándolos al margen del recelo que comenzó a insinuarse hacia el riesgo argentino en el exterior en la semana previa a la elección presidencial. Sus cotizaciones en pesos escalaron del 0,3 al 2,8% en el mercado doméstico, pese a que, en muchos casos, se trató de papeles que se negociaron con valores estables en el exterior. De este modo, además, comienzan a abrir una brecha respecto de sus "primos", los bonos en pesos ajustables a valor dólar, que desde hace dos ruedas se ven afectados. Es que vuelve a especularse con la posibilidad de que el próximo gobierno opte por un desdoblamiento del mercado cambiario en la transición hacia una posterior y más lejana unificación. El brote de prudencia hacia el riesgo local se hizo visible, además, entre las acciones. Básicamente, por las generalizadas bajas que registraron los ADR argentinos en Wall Street, afectados por una corriente vendedora que los hizo caer del 3 al 4%, en muchos casos. Eso selló la suerte de la Bolsa porteña, dado que, por simple arbitraje de precios, el índice Merval cerró con un retroceso del 1%, cuando venía de acumular una ganancia del 3,85% en las tres sesiones anteriores. Aun así la conducta de los papeles no fue homogénea: hubo subas para Pampa Energía ( 2,3%) y Siderar ( 0,8%) ante el supuesto de algún tipo de corrección inminente en las tarifas eléctricas y el valor del tipo de cambio comercial; mientras, lideraron las pérdidas YPF y Tenaris (-2,5%), afectadas por la caída del 3% que registraron ayer los precios del crudo en el mercado internacional. |