El magistrado concluyó que la Argentina no había dado nuevos argumentos para justificar el trato diferencial a varios acreedores similares que tenían u$s 5400 millones en bonos incumplidos. Estos tenedores de deuda, que reclaman "trato igualitario" (me-too, en inglés), buscan la misma compensación que otros fondos buitre que lograron mediante un dictamen una orden para que el país pague u$s 1330 millones más intereses. De esta manera, el total de lo que estaría ingresando en el juicio por pari passu, que ya tiene varios acreedores incluidos tomando los u$s 1300 millones de NML, asciende a u$s 10.000 millones aproximadamente.
El fallo emitido ayer se suma a órdenes previas sobre otras 45 demandas similares por u$s 6100 millones. Así, no sólo en el tiempo crecerá el monto total del juicio por pari passu sino los intereses que se vienen acumulando por la sentencia.
Esto es, la actualización del capital a una tasa de interés más el punitorio por haber retrasado el pago de las obligaciones. No obstante, cabe recordar que la Corte de Apelaciones le solicitó al magistrado que dentro de ese grupo discrimine a quienes habían comprado los bonos argentinos como inversión de aquellos que los habían adquirido con fines especulativos. Griesa tiene convocada una audiencia para el próximo 28 de octubre, donde escuchará los alegatos de la Argentina y estos bonistas, en una nueva instancia de la batalla judicial con los fondos buitre. Los abogados que defienden al país sostuvieron en un escrito presentado contra ese pedido que es "imposible" hacer frente a una sentencia en contra, argumentando el bajo nivel de reservas del Banco Central. "Una reducción de las reservas en el monto de la deuda fuera de pago las llevaría muy por debajo del nivel requerido para sostener de manera apropiada el bienestar de la economía de la República y sus ciudadanos", señaló el escrito presentado ante Griesa.
BONY
Por su parte, el ministro de Economía, Axel Kicillof, ayer anunció que recibió una notificación de bonistas europeos, tenedores de deuda pública argentina, en la cual indican que han intimado al Bank of New York Mellon (BONY) a que renuncie a su rol de agente fiduciario. "Lo han intimado a que les pague o a que renuncie", explicó el ministro quien señaló que solicitarán a la Justicia de los Estados Unidos, "a que reemplace al BONY por el Banco de la Nación Argentina".
No obstante, Kicillof evitó explicar por qué estos acreedores no se acogen a la Ley de Pago Soberano dictada por la Argentina y que los habilitaba a cobrar en el país. El funcionario no ofreció la documentación que respaldaba sus palabras y aclaró que estaba comunicando una acción de "terceros".
El BONY mantiene inmovilizados unos u$s 530 millones que corresponden a pagos de deuda reestructurada por orden de Griesa, que exige que el país cumpla con la sentencia de u$s 1330 millones a favor de holdouts.
El ministro formuló esta comunicación en un acto en el Salón Belgrano del Palacio de Hacienda pero no se refirió a la decisión que ayer tomó Griesa y que perjudica a la Argentina.

