"Si bien las DJAI vienen fluyendo en estos dos últimos meses de una manera errática, aquellos importadores que están recibiendo dichas autorizaciones por parte de la Secretaría de Comercio (sin criterios escritos ni reglamentado que ofrezcan previsibilidad ni certeza), luego tienen que sortear un problema adicional, ya instalado desde hace un tiempo pero que sigue agravándose a partir de este nuevo recorte que el Banco Central de la República Argentina obliga para cumplimentar con las obligaciones de pago al exterior. La creciente descoordinación entre las áreas responsables de la administración del comercio exterior se hace tan incomprensible como evidente: el mismo Estado que autoriza una importación es el que después no permite pagarla en tiempo y forma al exterior", indicó la cámara en un comunicado.
"Este tipo de medidas pone a las empresas en situaciones cercanas al default comercial, ya que los atrasos implican penalidades adicionales, costos de mora por incumplimiento de compromisos asumidos en tiempo y forma, y hasta interrupciones posibles de suministro de materias primas, insumos y productos críticos, tanto para la producción como para bienes destinados a la población", concluyó el comunicado