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Por Mariana Shalo - La caída récord de las reservas internacionales y el deterioro del escenario
macroeconómico reduce las posibilidades de que en 2016 se pueda optar por un
ajuste gradual y los economistas ya consideran que gane quien gane el ballotage
las políticas de shock serán las que se impondrán a partir de enero.
"La economía está a punto de quedarse sin financiamiento para sostener el
nivel de actividad. Sin saldo comercial, sin financiamiento externo y agotando
a toda máquina las pocas reservas que quedan hasta el 10 de diciembre. Netas
del Swap Chino las reservas del BCRA no superarán los u$s 13.000 millones al 10
de diciembre, equivalente a poco más de 2% del PBI", apuntó en este
sentido el economista Ramiro Castiñeira de la consultora Econométrica.
Las reservas del Banco Central finalizaron ayer en u$s 27.030 millones y sólo
en lo que va de octubre descendieron en u$s 6232 millones. Una caída mensual
récord que tiene su origen en el pago del Boden 2015 pero que también se
explica por las ventas diarias que viene afrontando la autoridad monetaria.
Frente a este panorama esta semana el Central redujo el monto de compra de
dólares a importadores, lo que en la práctica también afectó a los operadores
de turismo.
"Todos los actores están viendo que pasa con las reservas. El dato del mes
fue el descenso de las tenencias por el pago del Boden 2015 porque todos los
analistas esperaban una nueva colocación de deuda, no se hizo y cayeron mucho
las reservas", destacó el economista en jefe de la consultora Ecolatina,
Lorenzo Sigaut Gravina, para explicar el actual escenario.
"Si a las menores reservas se suman las cuestiones negativas del frente
externo, se complican las maniobras de gradualismo a futuro. Nosotros
mantenemos esa tesis sobre todo por el fin del viento de cola externo que ahora
es de frente, no solo por Brasil sino por el posible freno de China y la
anunciada suba de tasas de interés en Estados Unidos", agregó.
Por otro lado, desde la consultora Orlando Ferreres y Asociados, el economista
Nicolás Alonzo coincidió en que "las opciones de gradualismo con un
problema cambiario de esta magnitud suelen ser acotadas". "Teniendo
en cuenta la experiencia internacional, las correcciones deben hacerse de una
vez", remarcó.
En este punto explicó que a partir de diciembre "va a haber una avalancha
de pesos sobre el mercado en un contexto donde no hay ingreso de divisas. El
superávit comercial es muy limitado y el Banco Central está perdiendo u$s 100
millones por día, en este contexto las opciones de gradualismo están muy
limitadas".
En tanto, para el director de C&T Asesores Económicos Camilo Tiscornia,
"desde mitad del año hubo un deterioro de la macro muy fuerte que no fue
tan inesperado pero a eso se sumó lo que vino de afuera desde China y Brasil y
el riesgo ahora de ir por el gradualismo es mucho más alto porque si no termina
saliendo bien, al fin de cuentas el salto del tipo de cambio va a ser
mayor", agregó.
Además, advirtió que el reñido resultado de la elección del domingo pasado hizo
que aumentara la expectativa de devaluación aún más.
"Así es como una profecía auto cumplida, la macro se deteriora aún más y
la opción del gradualismo se complica", remarcó.
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