El Gobierno de Japón advirtió hoy de que la fortaleza del yen podría dañar la economía pero mantuvo su previsión de una recuperación moderada, el mismo día en el que el Banco de Japón decidía mantener sin cambios su política monetaria ante la convicción de que la situación económica del país está mejorando. El Gobierno subrayó en un informe que la recuperación continúa gracias al impulso mundial, a pesar de los riesgos que entraña la situación de los tipos de cambio en el crecimiento. Se trata de la primera vez desde el pasado mes de abril que este informe habla de los tipos de cambio como un factor de riesgo para la economía, por su impacto en las exportaciones. El valor del yen ha vuelto a elevarse en las últimas semanas ante las especulaciones sobre un posible incremento de la presión por parte de los responsables europeos y estadounidenses sobre los países asiáticos para que permitan que sus divisas se fortalezcan frente al dólar, que se cambiaba a 102,35 yenes al cierre de la sesión de hoy en la Bolsa de Tokio. El informe del Gobierno mantiene su afirmación de que la producción industrial se está debilitando y que el consumo interno --que genera más de la mitad de la actividad económica del país-- se ha ralentizado ligeramente a pesar de una continuada recuperación en la confianza del consumidor. El Banco de Japón rebajó sus perspectivas sobre la economía el mes pasado, pero su informe de enero muestra una recuperación, a pesar de cierta debilidad en la producción industrial. El Banco de Japón ha mantenido sus tipos de interés virtualmente en el 0% en los últimos tres años, introduciendo liquidez al sistema para contribuir a que la economía se recupere después de más de una década de estancamiento. El banco cambió por última vez su política monetaria en enero de 2004, elevando su objetivo de liquidez en 3 billones de yenes (unos 22.000 millones |