Después de la decisión del Banco Central de reducir a la mitad el límite para compra de dólares sin autorización para importadores, la expectativa ayer estaba centrada en cómo se implementaría en la práctica la medida.
Si bien la mayoría de las operaciones por debajo de los u$s 75.000 diarios se realizó con normalidad, por encima de ese monto hubo mucha confusión.
Algunas operaciones por arriba de ese tope, se rechazaron o se autorizó un monto menor al solicitado. Eso sucedió con importadores de insumos o productos terminados pero también con agencias de turismo. También para las plantas de electrónica radicadas en Tierra del Fuego.
En el caso de las automotrices, la situación no es mejor. Hasta ahora venían cobrando el cupo previsto todos los lunes, pero esta semana el desembolso no se produjo en fecha y recién hoy recibirían el dinero.
"Esperemos que mañana (por hoy) paguen", se ilusionó un directivo. La preocupación no es sólo porque se concrete el pago sino por la posibilidad de sufrir un nuevo recorte. De los u$s 210 millones mensuales que venían cobrando hasta agosto, se le hizo una quita que redujo esa cifra a unos u$s 140 millones. El temor es que hoy reciban la mala noticia de un nuevo recorte.
Esto se debe a un antecedente cercano. A los importadores de motos les recortaron esta semana alrededor de un 20% del cupo establecido que se sumó a otro anterior. En tres meses pasaron de cobrar u$s 40 millones semanales a sólo u$s 20 millones, según el pago recibido esta semana.
Los empresarios temen que esta situación no cambie hasta la llegada del próximo Gobierno y alertan por el impacto que puede tener en la producción, especialmente por falta de autopartes. |