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Por
Francisco Jueguen - El discrecional dedo del Gobierno para aprobar
importaciones empezó esta semana a funcionar como un mecanismo para
invisibilizar una regla general: la falta de dólares. Si bien el Banco Central
redujo drásticamente para todas las empresas -grandes, medianas y chicas- un
50% el acceso diario a dólares para compras en el exterior, la Secretaría de
Comercio comenzó, luego de las elecciones del domingo pasado, a aletargar la
aprobación de declaraciones juradas anticipadas de importación (DJAI).
Incluso varias compañías
sufrieron la suspensión de las audiencias que la dependencia que dirige Augusto
Costa mantiene con los empresarios para determinar los dólares que cada empresa
necesita para funcionar. Pero el acceso a la luz verde para importar (las DJAI)
no es igual para todos. Según pudo saber LA NACION, los sectores sensibles
(alimentos, por ejemplo) tienen prioridad, mientras que otros sufren con
autorizaciones en cuentagotas, denuncian.
En el Gobierno negaron que no se estuvieran aprobando las
declaraciones. "Si dejamos de aprobar un solo día las DJAI, se paraliza el
país", describieron.
"La respuesta por
parte de la Secretaría es cada vez mas lenta. Es decir, las DJAI que se
presentan permanecen por un tiempo más prolongado en análisis", contó un
importante importador.
"En el cortísimo plazo es más crítica la falta de aprobación de
DJAI de partes e insumos, que ya está generando que tengamos que producir
modelos con faltantes y cambios de mix de producción, y en algunas empresas,
pérdida de producción", alertaron en las terminales automotrices, donde
varias fábricas ya tienen suspensiones y planes de retiro voluntario en marcha.
Además, las automotrices se enteraron ayer de que les restringieron un 25% más
el cupo de dólares (llegó al 50% de lo prometido originalmente).
No todas están igual:
dos firmas alimenticias afirmaron que les están aprobando DJAI con normalidad.
En campaña, comida no faltará.
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