DESPUÉS DE SEIS MESES EL ESTUDIO NICHOLSON Y CANO TERMINÓ LA REDACCIÓN DEL MANUAL El Código de Prácticas Bancarias, algo así como un manual de ética del sector bancario, ya entró a su etapa final. El estudio Nicholson y Cano terminó la redacción del mismo y antes de que finalice este mes lo elevará, junto con un informe que aún están elaborando, a las cuatro asociaciones bancarias del país (ABA, Adeba, Abappra y ABE). Una vez con el código en sus manos, las comisiones legales de las distintas cámaras analizarán detalladamente su contenido y se espera que en el mes de marzo ya esté en funcionamiento.
Este manual de buenas prácticas no será un instrumento legal para las entidades sino que serán recomendaciones o normas blandas que jugarán a favor o en contra de la reputación de cada banco según como respete las normas. "Si un banco está adherido y se comprueba que no cumple con lo que dice el manual se le quitará la adhesión. Nada más", explica una fuente que participó de la redacción del mismo en referencia a la sanción que se aplicará.
Los dos grandes pilares de este código son la transparencia y la calidad del servicio y de los productos que los bancos ofrecen a sus clientes. El mismo indica cómo recibir una queja y los pasos que deben seguirse luego.
Los impulsores del manual fueron las propias cámaras bancarias, que luego trabajaron en forma conjunta con el Banco Central y con la Subsecretaría de Defensa del Consumidor. Para su elaboración, desde mediados de año representantes de las cuatro asociaciones fueron manteniendo reuniones cada dos semanas con los abogados del estudio Nicholson y Cano. También participó de este proceso el estudio Drucaroff & Depaul, una consultora formada por dos ex banqueros con amplia experiencia en la banca minorista.
Para el que quiera
La adhesión de cada entidad al mismo será de forma voluntaria y adoptarán las cláusulas como un compromiso. "Muchos bancos lo usarán como si fuese la ISO 9001, haciendo marketing en que están adheridos al Código de Prácticas Bancarias", explicaron en el sector.
El Código se divide en tres grandes secciones: una general en donde se refiere al compromiso con los clientes; otra que apunta directamente a los productos y una última que habla sobre la administración del código.
La principal referencia que se tomó como modelo a la hora de redactar el código fue el Banking Code, el manual de prácticas bancarias británico. De todos modos, también se analizaron códigos similares de otros 10 países como Australia, Sudáfrica, Alemania y en algunos casos se estudiaron manuales más específicos como uno de Estados Unidos que trata sobre productos hipotecarios. Además también se consultó toda la jurisprudencia acerca de consumidores y la normativa local. |