Con el objetivo de estimular el ahorro en pesos, remunerar mejor a las entidades financieras y distraer, al menos parte de la demanda minorista por activos en dólares, la entidad que conduce Alejandro Vanoli modificó la semana pasada la tasa que paga a los bancos por sus depósitos ociosos a través de las colocaciones semanales de Lebac. La letra a 90 días, que es referencia para una serie de regulaciones que pesan sobre créditos y depósitos, pasó de 26% a 29% en los últimos días de octubre y, como resultado, los plazos fijos a 30 días de hasta u$s 1 millones pasaron a pagar 26,3% anual (desde 23,6%) el lunes último.
Pero la suba de la tasa de la Lebac a 90 días no afecta sólo a los depósitos sino a dos clases de préstamos en forma directa y a la tasa que cobran los bancos por financiar saldos impagos con tarjeta, en forma indirecta.
Los afectados en forma directa son los préstamos prendarios y los préstamos personales, que desde junio del año pasado no pueden superar en entre 1,25 y 2 veces la tasa de la letra a 90 días, según el tipo de préstamo y el tipo de banco.
Pero ese factor multiplicador no se aplica de inmediato ni en forma lineal: se calcula en base al promedio mensual de la letra y a segundo mes vencido. Traducido, como sólo la última colocación de Lebac de octubre se vió afectada por la suba, el promedio de octubre no variará mucho y, además, recién pesará sobre las tasas de diciembre.
El tope a la tasa nominal anual de los préstamos personales está hoy entre 37,6% a 46,7%, mientras que el de los prendarios está entre el 32,44% y el 36,44%. Estos valores, o bastante similares, se mantendrán entonces hasta fin de año.
El promedio de Lebac de noviembre, mientras tanto, si sentirá la suba y se empezará a aplicar en forma plena en enero. Recién en ese momento subirá la tasa de créditos personales y prendarios. Por último, las tarjetas de crédito no pueden superar en más de un 25% la tasa de los créditos personales de cada entidad. Como referencia para este tope se toma el promedio de tasa de los préstamos personales del mes previo, con lo cual la tasa que se aplica al "pago mínimo" y otros saldos impagos subirá recién en febrero de 2016 del rango de 47 a 59% actual a un nuevo rango de entre el 51 a 63% efectivo anual.

