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Por
Jorge Oviedo - Poco antes de dejar el poder, Cristina Kirchner volvió a
aumentar, y por cinco años, un subsidio a los puertos patagónicos.
Curiosamente, el beneficio fue originalmente otorgado por decreto por otro
mandatario a punto de abandonar la Casa Rosada: el último de la dictadura,
Reynaldo Bignone, en diciembre de 1983.
Posteriormente,
leyes del Congreso en democracia dispusieron la disminución gradual del
subsidio a las operaciones en los puertos al sur del río Colorado hasta su
desaparición. Ahora, el DNU de Cristina Kirchner devuelve el beneficio por
cinco años. Se trata de un reembolso adicional a las operaciones de embarque en
esos puertos de productos nacionales con destino a la exportación. Incluye las
capturas de pesca incluso por barcos de bandera extranjera, si han sido
contratados por una empresa pesquera local.
En los fundamentos de la medida se cita: "La vertiginosa caída del
precio de las commodities[materias primas] y la afectación
del comercio mundial han puesto a los países emergentes en una situación donde
las viejas recetas no obtienen los mismos resultados para proteger y dar valor
a sus producciones regionales".
Peras y manzanas
Entre
los puertos alcanzados se encuentra el de San Antonio Este, por donde se
exporta la producción de peras y manzanas del Alto Valle de Río Negro, muy
afectada por la suba de los costos internos, la sobrevaluación cambiaria local
y la caída de la actividad y la devaluación del real en Brasil.
El reembolso adicional allí y en Puerto Madryn será del 8% del valor
despachado, sube al 9% en Comodoro Rivadavia, al 11% en Puerto Deseado y Puerto
San Julián, al 12% en Punta Quilla, Río Deseado y Río Gallegos, y al 13% en
Ushuaia.
El
Gobierno también aplicó decisiones del Grupo Mercado Común del Mercosur y
aumentó o extendió la vigencia de aranceles a la importación de productos de
fuera de la zona. Alcanza principalmente a juguetes y lácteos, entre otros.
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