LAS MEDIDAS SE CONOCERÁN OFICIALMENTE EL PRÓXIMO 25 DE ENERO EN RÍO DE JANEIRO El gobierno de Lula Da Silva se comprometerá a no incrementar la cuota de mercado de los sectores sensibles, siempre y cuando los argentinos se reconviertan. La disputa por la imposición de salvaguardas en el Mercosur, como propuso la Argentina y rechazó Brasil en su momento, podría quedar empatada. No regirán institucionalmente, pero a cambio el país vecino aceptaría la inclusión de mecanismos que frenen las exportaciones en forma automática si es que las mismas provocan daño a las industrias del bloque comercial.
Según una fuente del gobierno brasileño, que coincide con la visión de un funcionario local, las medidas todavía no terminaron de diseñarse por las grandes diferencias que existen entre Itamaraty –sede de la diplomacia brasileña– y el Ministerio de Industria, que comanda Luiz Furlan.
Brasil también ofrecerá no incrementar su cuota de participación en el mercado argentino de productos sensibles. El fin es que los industriales argentinos aprovechen el crecimiento del mercado local. Claro que Brasil monitoreará constantemente la evolución del mercado porque no quiere que la porción que deja de ganar lo ocupen otros países.
En realidad no quiere que le ocurra lo que le pasó el año pasado cuando se impusieron cupos a los electrodomésticos brasileños y automáticamente aumentaron las importaciones argentinas de heladeras chilenas.
De todos modos, este último punto contará con un plazo. Es decir, la idea es otorgarle un tiempo –no mayor a dos años– a las empresas locales para que logren reconvertirse. Según una fuente del gobierno argentino, para que los fabricantes locales adquieran una competitividad similar a la de los brasileños, necesitan de créditos blandos. algo que hoy la Argentina, básicamente por su situación económica y porque no cuenta con un banco de desarrollo, está imposibilitada de otorgar.
Es aquí que todas las miradas apuntan hacia el Banco de Desenvolvimiento de Brasil (Bndes). Sin embargo, hasta hoy, esa institución sólo le puede otorgar préstamos a los fabricantes brasileños.
Una posible solución al tema se daría si fabricantes brasileños se instalaran en el país. Tal situación no parece tan descabellada. De hecho, un sector del gobierno brasileño pretende que empresas de su país, que pertenecen a sectores como electrodomésticos o calzados, se asocien con fabricante locales y comiencen a producir en la Argentina.
La propuesta brasileña, que se dará a conocer el próximo 25 de enero en Río de Janeiro, será una respuesta a los cinco puntos que el ministro de Economía, Roberto Lavagna, entregó al presidente Lula Da Silva, y al canciller, Celso Amorim, en septiembre del año pasado.
Diferencias
Las asimetrías con Brasil se profundizaron en 2004 y dieron pie para que la Argentina impusiera aranceles y licencias no automáticas a la entrada de electrodomésticos (lavarropas y televisores). También desnudaron las grandes diferencias al interior del gobierno de Lula.
Itamaraty está claramente enfrentada con Furlan. El ejemplo más reciente se dio el 10 de enero pasado, cuando una delegación encabezada por el vicecanciller, Samuel Pinheiro Guimaraes, se reunió en Buenos Aires con las autoridades del gobierno argentino para preparar la reunión del 25.
Según el diario O Estado de Sao Paulo, de esa reunión fueron alejadas las autoridades del gobierno brasileño ligadas a los mecanismos de solución de controversias. El coordinador de la Comisión de Monitoreo, Marcio Fortes, no fue avisado de la reunión, y el ministro Furlan se enteró de lo ocurrido a través de los diarios argentinos. |