El consumo en dólares con tarjeta de crédito cruzó una nueva marca, que podría ser una de las últimas si la existencia del "dólar tarjeta" comienza a diluirse una vez pasadas las elecciones. Según datos del Banco Central, a fines de octubre, último dato relevado por la entidad que conduce Alejandro Vanoli el stock promedio se ubicó en u$s 505 millones, 16% por encima del dato promedio registrado el mes previo. Sin embargo, una comparación anual muestra un incremento del 49% contra el mismo día y mes del año previo.
Según un informe de la consultora Wait & See, el promedio de u$s 505
millones de stock que marca el mes es el más alto para un período desde
noviembre de 2013, cuando el promedio ascendió a u$s 479 millones.
Desde entonces, el consumo promedio en dólares con tarjeta de crédito
vino descendiendo hasta que en 2015 comenzó nuevamente a elevarse.
A la hora de apuntar los motivos que impulsan el fenómeno, puede
distinguirse por un lado, el atraso cambiario, "que parece haber
incentivado a buena parte de los tarjeta-habientes, ya que el tipo de
cambio que se aplica a esas compras resulta de la cotización oficial
sumado al 35%".
Por otro lado, sostienen que la cotización del dólar tarjeta sigue
siendo inferior a la del dólar paralelo o blue. En rigor, mientras el
dólar tarjeta (con el 35% adicional incluido) se ubica en $ 12,96, el
blue ya marca valores cercanos a $ 14,70 aunque podría volver a escalar
algunos centavos en las próximas horas.
"La demanda de dólares turistas a la AFIP se utiliza muchas veces para
realizar el puré, es decir, comprar en el oficial y vender en el
paralelo. Esta estrategia se aplica junto a un consumo importante con la
tarjeta de crédito que reemplaza a las divisas", señalan.
En este sentido, varios analistas de mercado marcan la existencia de una
fuerte especulación de muchos argentinos que buscan anticiparse a un
potencial ajuste en los valores que se manejan en el tipo de cambio a
partir de diciembre y que también parece haber impactado en las compras
realizadas con plásticos. De esa forma, muchos tarjeta-habientes
adelantan sus consumos en moneda extranjera a niveles que son similares a
los que empujaron a imponer un recargo del 35% a los pagos con
plásticos. "Si no estuviéramos muy cerca de evidenciar cambios en el
sistema, seguramente el Gobierno ya hubiera instrumentado algún tipo de
restricción adicional", dijeron en la City.
Como se mencionó más arriba, uno de los elementos más llamativos del
repunte del consumo de dólar turista es que prácticamente ha hecho
desaparecer el efecto de disuasión que en diciembre de 2013 tuvo la
imposición de un recargo del 35% a cuenta de Ganancias y Bienes
Personales por cada dólar consumido fuera del país hecha por la AFIP.
Otro aspecto del fenómeno a tener en cuenta según el equipo de Wait
& See es la pérdida de divisas por turismo. Este flujo amenaza con
agravarse a medida que se acerca la temporada de verano, si bien las
recientes restricciones podrían marcar una pausa en la tendencia. Es que
uno de los principales destinos internacionales para los consumidores
locales, Brasil, ha devaluado su moneda hasta llegar a las 4 unidades
por dólar (más de 40% interanual), lo que coloca a la relación peso
argentino - real brasileño en niveles de la década del 90.
Sólo en el primer semestre las salidas brutas de divisa por turismo crecieron 29% interanual hasta sumar u$s 4199 millones en el período.

