El dólar logró remontar posiciones a última hora de la sesión en las plazas europeas después de que las cifras de IPC publicadas en EEUU, que reflejaron un inesperado descenso de una décima durante diciembre, estimularan las ventas del billete verde, después de que haya empezado el ejercicio con subidas casi constante frente a la moneda única. Sin embargo, el resto de referencias macroeconómicas de la jornada fueron positivas para la primera economía mundial, lo que llevó al dólar a la remontada. Poco antes de la apertura de la sesión en Wall Street, el euro cotizaba por encima de 1,31 dólares. Minutos antes se habían conocido las cifras de inflación en EEUU durante el mes de diciembre, uno de los datos más esperados de una semana muy intensa en este capítulo. El IPC mostró un sorprendente descenso del 0,1%, cuando los analistas estimaban que no habría cambios en la tasa.
Las ganancias experimentadas en los últimos días por el dólar estaban relacionadas con las advertencias que había realizado la Reserva Federal sobre la posibilidad de elevar los tipos de interés a un ritmo superior al llevado a cabo hasta entonces para hacer frente a posibles tensiones inflacionistas. Sin embargo, las cifras de IPC de diciembre no reforzaban este argumento y alejaba un tanto la posibilidad de que el organismo emisor opte en próximas reuniones por revisar al alza los tipos de interés de forma más agresiva.
Además, Ben Bernanke, gobernador de la Reserva Federal, aseguró que las tensiones inflacionistas que se detectan actualmente son muy similares a las existentes en los últimos seis meses e insistió en que la FED debería revisar al alza los tipos de interés a un ritmo “moderado”. Bernanke aseguró que el elevado déficit por cuenta corriente no benefició a la economía de EEUU en el cuarto trimestre, lo que podría verse reflejado en un menor crecimiento de lo esperado.
Sin embargo, el dólar se recuperó de estas circunstancias adversas a su avance gracias al resto de referencias macroeconómicas de la sesión. La construcción de nuevas viviendas mostró su mejor tono en los últimos siete años mientras que las peticiones semanales de subsidios de desempleo se redujeron más de lo previsto por los expertos.
De esta forma, el dólar logró enjugar de forma casi completa las pérdidas que acumuló frente al euro durante la sesión y se situó, cerca del cierre de la jornada, en el entorno de 1,3045 dólares.