 Alejandro Vanoli Cuando todavía no habían logrado asimilar el recorte aplicado hace dos semanas, los importadores volvieron a sufrir una nueva reducción en el cupo de dólares que reciben del Banco Central para pagar a sus proveedores del exterior. Ayer fueron notificados -otra vez por WhatsApp- que el límite diario para informar obligatoriamente la demanda de divisas por parte de las empresas bajó de u$s 75.000 a u$s 50.000 dólares, según confirmó la cámara del sector (CIRA)
La entidad ya había dispuesto el 27 de octubre (dos días después de la primera vuelta electoral) una rebaja de u$s 150.000 a u$s 75.000 para personas jurídicas del límite de comprar divisas sin autorización. En ese caso, tampoco hubo una resolución oficial y la notificación fue realizada por la red social.
Por encima del nuevo tope, las empresas deben pedir autorización al Central para operar. Un trámite que -según los importadores- que muchas veces se rechace o se demore esa solicitud lo que complica la actividad.
Esta medida es un paso más para restringir la salida de divisas en un momento en el que hay una fuerte polémica por el nivel real de reservas. Mientras que desde el Gobierno se sostiene que hay reservas suficientes, son cada vez más las trabas para las empresas para acceder a los dólares. Se estima que la deuda del Central con los importadores, compras en el exterior por internet y el sector turístico ronda en los u$s 9.000 millones.
Sin embargo, para la autoridad monetaria, esta nueva reducción apunta esencialmente a evitar maniobras entre empresas y entidades financieras para "partir" las solicitudes y realizar varias adquisiciones que, en conjunto, superen el límite desde el del cual se debe informar.
Con el nuevo recorte, las compañías afectadas son las que importan por más de u$s 12 millones al año mientras que con el cupo que regía hasta el viernes sólo alcanzaba a las que compran en el exterior por encima de los u$s 18 millones. En total, se calcula que las compañías que deberán pedir autorización por operar por arriba de los u$s 50.000 diarios son unas 600.
Hay preocupación en el sector por el impacto que podría tener para los importadores una corrección del tipo de cambio oficial con la llegada de un nuevo gobierno ya que la diferencia entre la cotización actual del dólar y el nuevo valor será un costo que deberán asumir. Incluso en algunas empresas ya están analizado con sus abogados la posibilidad de iniciar juicio al Estado en caso de una fuerte devaluación. |