Los informes de los economistas Miguel Kiguel y Nicolás Dujovne encaran dos temas clave para el mercado: cómo se financiará el déficit fiscal en los próximos años tras alcanzar niveles de más del 6% del PBI y en caso de levantarse los controles cambiarios cuál es la dimensión del excedente de pesos en poder del sector privado que presionará el accionar del Banco Central. A continuación, los principales datos y conclusiones.
Hay cierto consenso acerca de la necesidad de desarmar los actuales controles de capitales pero no en la hoja de ruta. Sin embargo ante la reciente caída de las reservas del BCRA inclusive los más entusiastas de la apertura rápida del cepo han ido moderando su entusiasmo y volviéndose más conservadores. El economista Nicolás Dujovne realizó una primera aproximación del exceso de pesos que podría sufrir el BCRA en caso de levantarse el cepo y presionar la demanda de dólares.
•En primer lugar vale referenciar los niveles de los agregados monetarios en pesos del sector privado con los previos a la vigencia del cepo: los más bajos se ubican en niveles reales similares a los observados durante 2011, mientras que sólo a nivel de los depósitos en caja de ahorro y a plazo fijo se ha producido un fuerte aumento real de los mismos, incompatible con la evolución de las variables que determinan la demanda de este tipo de colocaciones.
•Mientras que el M1 privado real (billetes y monedas en poder del público más depósitos a la vista del sector privado ajustados por inflación privada) se sitúa hoy apenas un 5% por encima del nivel vigente en 2011, el M2 privado real (M1 más depósitos privados en caja de ahorro) supera en un 10% el nivel de 2011 y el M3 privado real (M2 más depósitos a plazo fijo del sector privado) se ubica un 19% por encima de los niveles de 2011.
•Puesto en términos nominales, ese 19% implica un "exceso" de $ 190.000 millones o de u$s 20.000 millones al tipo de cambio vigente. Si la cuenta se llevase a cabo ya no en términos reales sino en dólares, el M3 del sector privado se sitúa hoy un 34% encima del nivel promedio de 2011, siendo $ 13,5 el tipo de cambio que "devolvería" el M3 privado medido en dólares al nivel que tenía antes de la imposición del cepo.
•Las decisiones que tomarán los tenedores de ese stock de pesos en relación con su voluntad de dolarizarse dependerán principalmente de tres factores: el tipo de cambio esperado hacia adelante, post apertura del cepo, la tasa de interés local y un tercer factor más difícil de estimar que tiene que ver con cuán obligados estarán los importadores y las empresas con utilidades retenidas de cumplir con sus compromisos pasados independientemente de la relación entre la tasa en pesos y la devaluación esperada. Esta última variable es la más difícil de sopesar y es la que lleva a plantearse la pregunta de si es necesario hacer una distinción entre los stocks adeudados y los flujos a la hora de abrir el cepo.
•Como muestran los casos regionales, para lograr un aumento en la demanda genuina de depósitos a la salida del cepo deberán realinearse la tasa de interés y la depreciación esperada del peso. Parte de esto se logrará si el aumento inicial del tipo de cambio se traduce en una reducción en la depreciación esperada, y esta ocurrirá sólo si se logra controlar de manera creíble la inflación. La otra parte la tarea vendrá por el lado de la tasa de interés de referencia y cuánto tendrá que subir dependerá de cuánto se reduzcan la inflación y la depreciación del peso esperadas. |