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Por: Pablo Wende - "Lo primero es que le doy la bienvenida a un
presidente que parece un hombre común, que se parece a cualquiera de nosotros y
no un alucinado que dice que tenemos menos pobreza que Alemania. No tener locos
sueltos que te dicen cualquier pavada ya es muy importante", arrancó José
Luis Espert en la entrevista.
Uno
de los temas que destacó Espert en relación a la primera conferencia que brindó
el presidente electo es el nuevo eje planteado en lo que respecta a las
relaciones internacionales: "El acuerdo con el Pacífico es un gran
objetivo a seguir, lo mismo que profundizar los lazos con Brasil. La Argentina
no tiene nada que ver con la relación que el kirchnerismo estableció con el
régimen fascista de Venezuela".
-¿Qué opina de las primeras
señales relacionadas con el cepo cambiario?
- Mauricio Macri fue
cambiando en los últimos meses. Primero habló de una liberación concreta muy
rápido, ahora tomó conciencia que no tener reservas líquidas para flotar es un
problema, por lo que no contar dólares es un problema antes de flotar. Considero
que sería mejor un plan de shock, pero si no tenés apoyo político suficiente es
un problema porque termina en crisis.
Más inflación por efecto arrastre
En relación a lo que
se viene en materia económica, Espert consideró que el año que viene habrá más
inflación debido al sinceramiento cambiario y el aumento de tarifas. "El
piso está 5 puntos arriba de este año, es decir 30 por ciento".
Sin embargo, consideró
que hay posibilidad que el año que viene pueda registrarse crecimiento:
"Es posible que los primeros meses de Macri generen una ola optimista y
que haya una recuperación económica. Pero para que ese veranito se sostenga en
el tiempo tenés que tomar medidas, porque si no corre el riesgo de desvanecerse".
El economista se
refirió con crudeza al ajuste que se viene: "Los salarios van a caer en
términos reales, pero no va a ser por culpa del nuevo presidente, sino por la
herencia que deja el kirchnerismo.
Justamente una de las
claves para el año próximo será moderar el aumento de salarios y del gasto en
un contexto de elevada inflación". Y aclaró que si la devaluación es
exitosa "podría moderarse el traspaso a precios, con lo que el impacto
sobre los bolsillos podría ser algo menor".
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