Además de los socios políticos, hay también amigos de la infancia del Presidente electo y funcionarios porteños. Aunque la sorpresa para muchos, un golpe de efecto luego de que el ex contrincante Daniel Scioli jurara que Macri mandaría a los científicos a lavar los platos fue la ratificación del kirchnerista Lino Barañao al frente del ministerio de Ciencia y Tecnología. "Es la persona mejor capacitada" para el cargo, afirmó Peña.
Sólo quedó por definirse al hombre que ocupará la cartera de Trabajo, algo que está atado a una negociación con los gremios, en especial con la CGT disidente de Hugo Moyano.
Tras el anuncio, Macri convocó en su domicilio de Barrio Parque a varios de sus ministros, en una suerte de primera reunión de Gabinete para delinear los proyectos de ley que enviará al Congreso, entre los que se destaca un paquete económico. Según confió un integrante del equipo a El Cronista, una prioridad será la derogación de la llamada Ley Cerrojo, que impide al Poder Ejecutivo reabrir el canje de deuda, y de la Ley del Pago Soberano, para poder sentarse a negociar con los fondos buitre. Otra norma a derogar sería la Ley de Abastecimiento.
También, como anunció en un breve contacto con la prensa Prat Gay ex titular del Banco Central en la gestión de Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner se enviarán las iniciativas que proponen cambios en Ganancias y el Monotributo y se terminará con el cepo.
En la lista de proyectos a girar al Parlamento está además la regularización del Indec y la reforma de la ley electoral para implementar la boleta electrónica y eliminar las elecciones desdobladas en las provincias.
Pero una de las primeras normas que deberá modificarse será la del organigrama. Macri creará el gabinete económico, integrado por seis ministerios, y varias carteras, como la de Modernización, que liderará Andres Ibarra, hoy al frente del mismo cargo en la Ciudad.
También habrá un ministerio de Producción, que ocupará Francisco Cabrera, actual titular de Desarrollo Económico porteño. El mendocino aseguró ayer que los programas Ahora 12 y Precios Cuidados continuarán por unos meses.
El ministerio de Transporte se separará de Interior y será encabezado por Guillermo Dietrich, encargado del área porteña e ideólogo del Metrobus.
Energía también se convertirá en ministerio, que será ocupado por el ex titular de Shell, Juan José Aranguren. La secretaria de Comunicaciones ascenderá de categoría y quedará a cargo de Aguad, y se creará el ministerio de Ambiente, que será para el rabino Sergio Bergman.
El gabinete también estará integrado por varios funcionarios porteños. Carolina Stanley, ministra de Desarrollo Social en la Ciudad, ocupará el mismo puesto en la Nación.
El ministerio de Salud quedó en manos de Jorge Lemus, quien ya se había encargado del área en Capital.
El actual ministro de Educación porteño Esteban Bullrich se mudará a la Nación, y el hombre de letras, Pablo Avelluto, será el ministro de Cultura. En tanto, el actual titular de Cultura porteño, Hernán Lombardi, pasará a gerenciar todos los medios públicos dependientes del Estado nacional, entre ellos Canal 7, Radio nacional y la Agencia de Noticias Telam.
Y se propondrá al secretario de Medios porteño, Miguel de Godoy, para reemplazar a Martín Sabbatella al frente de la AFSCA.
Tras la salida de Ernesto Sanz por razones personales, la cartera de Justicia y Derechos Humanos quedó para Germán Garavano, ex fiscal general de la Ciudad, mientras que la Cancillería será ocupada por la ex funcionaria de Naciones Unidas, Susana Malcorra.
El secretario General de la Presidencia será Fernando de Andreis, hoy titular del Ente de Turismo porteño.
A la AFIP volverá Alberto Abad, quien ya ocupó el cargo en la gestión de Néstor Kirchner, y se propondrá a Federico Sturzenegger para reemplazar a Alejandro Vanoli en el Banco Central.

