Por Martín Kanenguiser -
Las cuentas
públicas acumularon un déficit primario de $ 59.316 millones hasta septiembre ,
aunque sin las rentas extraordinarias ascendió a $ 140.000 millones y
terminaría el año en $ 250.000 millones, el equivalente al 4,5% del PBI.
Cerca de la
medianoche del martes, el Ministerio de Economía difundió el resultado de las
cuentas públicas de agosto y septiembre, período que arrojó un déficit de $
13.500 millones a nivel primario.
Con el resultado de los primeros nueve meses, queda claro que el
resultado será ampliamente diferente al que proyectó el ministro de Economía,
Axel Kicillof, en el presupuesto 2015, en el que incluyó un superávit fiscal
primario del 1,02 por ciento para este año.
En
los primeros nueve meses del año el Tesoro recibió un auxilio por $ 96.177,6
millones, entre los fondos del Banco Central (que aportó $ 57.241 millones), la
Anses, el Pami y los organismos descentralizados.
En
particular, en agosto el Gobierno terminó con un déficit primario de $ 7013,2
millones; en septiembre, fue de 6500 millones de pesos.
El analista Julián Folgar, de ACM,
explicó que "las cifras de agosto y septiembre siguen mostrando un nivel
de crecimiento del gasto mayor al de los ingresos tributarios, aunque en
septiembre se observó una importante desaceleración del crecimiento del
gasto".
Al
respecto, precisó que el gasto aumentó el 28% en septiembre, frente a una
variación acumulada de 36,5% en los primeros nueve meses del año,
principalmente concentrada en las transferencias corrientes al sector privado
(12,6%) y a provincias (-5%).
En tanto, los otros componentes del
gasto (jubilaciones y salarios), crecieron más del 38 por ciento.
Por esta razón, según Folgar,
"la desaceleración del gasto pareciera más transitoria que
permanente".
Dado que "los ingresos están
creciendo al 31,7% y los gastos casi al 37%, de cara al cierre del año, cuando
la estacionalidad del gasto es mayor, continuamos esperando una ampliación
adicional del déficit fiscal total, que, neto de utilidades del Banco Central,
sería de $ 330.000 millones, equivalente al 6,3% del PBI", concluyó
Folgar.
Por su parte, el director de la
consultora Prefinex, Nicolás Bridger, dijo que en el bimestre agosto-septiembre
se observó un crecimiento de los ingresos (sin las rentas de Anses y Banco
Central) superior al del gasto primario: 32,6% y 28,8% respectivamente.
Sin embargo, aclaró, "el
déficit primario, excluyendo rentas de la Anses y del Central, totalizó $
44.031 millones, cuando en similares meses del año pasado fue de 38.651
millones de pesos".
Ante este dato preliminar, según el
economista, Prefinex estimó que el año cerraría "con un resultado primario
deficitario del orden del 5% del PBI y un resultado fiscal deficitario total
del 7 por ciento, sin contabilizar las rentas extraordinarias
mencionadas".
Por su parte, Martín Polo, de
Analytica, indicó que "el menor dinamismo del gasto se explica
principalmente por la caída en los gastos por importaciones de combustibles de
Enarsa y subsidios al sector energético y el pobre dinamismo que tuvo el gasto
en obra pública".
Analytica calculó que el acumulado
sin rentas de la propiedad a septiembre alcanzó los $ 140.000 millones -más del
doble que el mismo período del año pasado- y que el resultado global sumó
220.000 millones de pesos. Para todo el año, estimó -sin rentas de la
propiedad- un déficit primario de $ 250.000 millones y global de 355.000
millones de pesos.
Proyección
para 2016
Aunque el Gobierno proyectó un
superávit primario del 0,17% para el año próximo, los analistas creen que se
repetirá el escenario de déficit, agravado por el fallo de anteayer de la Corte
Suprema que ordenó devolverle una parte de los fondos a tres provincias, pero
que podría replicarse al resto.
Bridger dijo que el Estado perdería
el año próximo unos $ 15.000 millones, aunque Folgar aclaró que si el fallo se
ampliara a todas las provincias, la cifra se estiraría a 60.000 millones de
pesos.
"Por supuesto que complica el
panorama fiscal. De hecho, para 2016, estamos esperando un ajuste, que
determinaría un déficit del 4 por ciento del PBI", afirmó Folgar.
Polo estima un déficit del 2% para
el año próximo. "No espero superávit en todo el gobierno de Macri. De lo
contrario habría que pensar en un ajuste difícil de concretar", concluyó
el analista.
Del editor: cómo sigue. El
deterioro de las cuentas públicas es tan grande que los analistas prevén que no
podrá corregirse sin hacer un gran ajuste, al que ven poco factible.
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