La fuerte sobredemanda que habían reflejado durante el último mes les auguraba poco recorrido a los bonos atados al dólar (dollar linked). Pero un cambio de factores, en estos días, les volvió a dar impulso: la clausura del mercado de divisas a futuro, que dispuso la CNV, los convirtió de un momento a otro en el único seguro de cambio a mano que hoy tienen las empresas y los ahorristas para protegerse de la próxima devaluación; y el fallo de la Corte Suprema que devolvió coparticipación a tres gobernaciones, y que la presidenta Cristina de Kirchner extendió a todas mediante un decreto, mejoró los fundamentos de estos títulos al asegurar mayor liquidez para las arcas provinciales que los emitieron.
Los instrumentos que están vinculados al tipo de cambio subieron en las últimas 48 horas hasta casi un 5%. Lo llamativo no está tanto en la magnitud de la suba sino en que, para muchos operadores, ya habían agotado prácticamente todo su potencial. Las expectativas de devaluación que se dispararon en los últimos meses, por el recambio de gestión, los habían hecho ya subir con fuerza hasta alcanzar rendimientos negativos.
Como son bonos que pagan al vencimiento de acuerdo a la evolución del tipo de cambio, los inversores prefieren pagarlos a precios que asumen un dólar muy superior al actual, bajo la presunción de que, en el futuro, la devaluación los terminará por compensar. Los retornos ya son negativos hasta en un 26% anual para los bonos soberanos vinculados al dólar y de hasta el 44% anual para los provinciales.
El martes, a primera hora, la CNV anunció que interrumpiría a partir de entonces por completo la apertura de nuevas posiciones en dólar futuro en el Rofex, ante la volatilidad que generaban en estos contratos las expectativas de devaluación. En el organismo oficial suponen que, en este contexto, la situación cambiaria podría llegar a afectar el funcionamiento normal de los mercados de futuros de tipo de cambio, porque "podrían verse imposibilitados de cumplir cabalmente su rol de producir señales adecuadas de precios". La medida significó en rigor un nuevo cepo, que impidió a las grandes empresas protegerse de los riesgos cambiarios y que las forzó a buscar otras opciones, como los bonos atados al tipo de cambio, la última de las coberturas que todavía queda intacta en el mercado.
Los tenedores de estos bonos dollar linked ya consideran que la suba en el dólar no sólo alcanzará a compensarles esta rendimiento negativo sino, también, el costo de oportunidad que asumen por los retornos que al mismo tiempo dan otros bonos en pesos.