 Por: Jorge G. HerreraThomas J. Donohue Por Jorge Herrera - Para mayo de 2016 la influyente Cámara de Comercio de EE.UU. (US Chamber of Commerce) tiene programado la llegada de la primera misión comercial para revitalizar el flujo de inversiones norteamericanas al país.Dado el interés que ha despertado el cambio de Gobierno en Washington, la misión será encabezada por el propio CEO de la Cámara, Thomas J. Donohue, y no se descarta que lo acompañe la plana mayor. Mientras cierran detalles de la agenda en la capital norteamericana, fuentes del sector estimaron que vendrán no menos de 60 empresas. Vale señalar que se trata de la organización más gravitante de Estados Unidos que reúne a más de 3 millones de compañías.
Quien en realidad tuvo la primicia del próximo desembarco norteamericano, fue el ministro de Economía, Axel Kicillof. Ocurrió durante la visita anticipada por este diario de una delegación protocolar de la Cámara, el mes pasado, liderada por Jodi Bond, vicepresidente de la División Internacional para las Américas. Durante el encuentro, en el Palacio de Hacienda, los ejecutivos norteamericanos le adelantaron la llegada de la misión en 2016. Cabe destacar que la decisión fue tomada antes del balotaje, por lo que quedó en claro, que ya el solo recambio de Gobierno despertó el interés de los inversores de ese país. Será la señal más contundente del nuevo tenor que el Gobierno de Obama le quiere imprimir a las relaciones bilaterales.
La fecha precisa dependerá de la cumbre anual de la Asociación de Cámaras de Comercio Norteamericanas de Latinoamérica (AACCLA) que tendrá lugar en Río de Janeiro en mayo del próximo año. Luego de dicho evento los máximos representantes de la Cámara viajarán a Buenos Aires, junto con los empresarios que integrarán la misión. Al respecto, en 2018 cuando se cumplirán los 100 años de la Cámara de Comercio de EE.UU. de la Argentina, la cumbre tendrá lugar en Buenos Aires. Si bien la visita de Bond contemplaba la participación de empresarios, se optó por no incluirlos dado que aún no se sabía el resultado del balotaje, por lo que la gira tomó ribetes más protocolares. Pero sirvió para que los entonces candidatos a la presidencia recibieran el mensaje de que EE.UU. quería reactivar la agenda bilateral y el flujo de negocios e inversiones a partir del próximo año. Por lo pronto ya se intensificó la comunicación entre Buenos Aires y Washington para delinear las futuras rondas de negocios. |