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Por Martín Kanenguiser - Con
un fuerte aporte de los subsidios a la energía, el déficit fiscal primario
(antes del pago de intereses de la deuda pública) creció un 350% en los
primeros 10 meses del año respecto del mismo período de 2014.
Así se desprende del resultado de
las cuentas públicas de octubre, que fueron difundidas anteanoche y que
arrojaron un déficit primario -sin contabilizar el pago de la deuda- de
10.960,1 millones de pesos en el mes.
Y aunque el Ministerio de Economía se ocupó de destacar la baja del
rojo respecto del mismo período del año pasado, los datos siguen marcando que
los gastos crecen más que los ingresos.
De hecho, el déficit de caja
acumulado en los primeros 10 meses fue de $ 70.276,4 millones, pero si se
excluyeran los aportes de rentas extraordinarias del Banco Central y la Anses
al Tesoro, ascendería a 176.675,4 millones de pesos. Sumando los aportes del
PAMI y fondos fiduciarios, el déficit total subiría a 178.624,6 millones.
Aunque en octubre se desaceleró la suba del gasto, los últimos decretos
presidenciales de aumento de las partidas, junto con el fallo de la Corte
Suprema que le restituyó fondos a tres provincias (extendido por la presidenta
Cristina Kirchner a todos los distritos) derivarán en un incremento sustancial
del rojo fiscal nacional.
Desde enero, según detalló la
consultora Ledesma, las transferencias corrientes al sector privado (subsidios
a la luz, el gas y el transporte, entre los más significativos) exhibieron una
suba promedio del 36,8% y ya equivalen al 7,6% del PBI.
El director de la consultora LCG, Gastón Rossi, dijo a LA NACION que
"en los últimos meses se ha observado una desaceleración en el ritmo de
crecimiento del gasto primario: después de promediar un crecimiento del 39%
interanual, en el período enero-julio, desaceleró a 30% en agosto, 28% en
septiembre y 27% en octubre.
En particular, explicó que las
transferencias discrecionales a las provincias, que habían crecido fuertemente
hasta julio (59%), promediaron un aumento del 33% en los últimos tres meses,
mientras que los subsidios crecieron 16%, contra el 35% previo. "Es
probable que se hayan pisado los pagos de estos componentes del gasto,
aumentando la deuda flotante que deberá afrontar el próximo gobierno",
indicó el economista. Para LCG, la consultora fundada por Martín Lousteau,
propuesto para embajador en Estados Unidos, "el kirchnerismo dejará el
gobierno con un déficit primario, neto de ingresos extraordinarios, superior al
5% del PBI".
Por su parte, Martín Polo, de
Analytica, dijo que en términos globales -y sin contabilizar las rentas
extraordinarias-, el déficit financiero desde enero ascendió a 261.000 millones
de pesos.
Si se computan los ingresos del BCRA
y la Anses, la cifra desciende a 157.313 millones de pesos.
Según Ledesma, desde enero el
Central le envió al Tesoro cerca de $ 66.880 millones en concepto de utilidades
devengadas sobre reservas, aproximadamente 1,9% del PBI, mientras que la Anses,
por la rentabilidad obtenida sobre los recursos del Fondo de Garantía de
Sustentabilidad (FGS) del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), sumó
otros 39.364 millones de pesos.
"Si se consideran sólo los
ingresos genuinos, se obtiene un resultado primario negativo en $ 176.675,4
millones durante los primeros diez meses (-5% del PBI); ese registro superó en
más de un 57% el rojo real registrado en el mismo período de 2014", indicó
la consultora.
El Ministerio de Economía indicó que
el incremento interanual del gasto primario se explica "prácticamente en
un 50% por las prestaciones de la seguridad social, que crecen gracias al
ajuste bianual aplicado a estos haberes por la ley de movilidad jubilatoria y
por la mayor cantidad de casos cubiertos en razón de la última moratoria
dispuesta por la ley N° 26.970".
El resto subió por los subsidios al
sector privado y las remuneraciones en el sector público.
Por lo visto en estos 10 meses,
según Ledesma, se registró "el mayor agujero fiscal desde la segunda mitad
de la década de los 80, en el contexto del mayor estado nacional de los últimos
50 años, ya sea desde el lado del gasto primario o de la presión fiscal y, por
lo tanto, la consolidación fiscal es uno de los desafíos macroeconómicos más
importantes que tiene por delante la administración Macri".
157.313 millones
Es el déficit fiscal acumulado en 10
meses, incluyendo los pagos de la deuda pública, lo que se llama resultado
financiero
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