El presidente electo Mauricio Macri recibió ayer al jefe de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, a quien agradeció los gestos que el líder camionero tuvo durante la campaña electoral. Macri y Moyano compartieron en el mediodía de ayer un almuerzo "cordial" en la sede del Gobierno porteño, en la que el sindicalista solicitó por "el sostenimiento de los puestos de trabajo", según comentó el propio jefe de la CGT a la salida del encuentro.
"Hablamos en forma general. Lo principal son los puestos de trabajo", sostuvo Moyano, para quien "en la medida que la nuestra administración brinde respuesta y cumpla" el gremialismo "debe estar de acuerdo".
Tras ratificar que el sindicalismo marcha hacia reunificación, el también presidente del club Independiente remarcó que Macri confirmó que la reforma del impuesto a las Ganancias será enviada al Congreso para ser tratada en sesiones extraordinarias. Dijo que la modificación en la escala de Ganancias "ya fue de alguna manera anunciada en su momento" y sostuvo que debe haber una ley para que "a partir del año que viene sea eliminado el mínimo no imponible" del gravamen.
En declaraciones periodísticas, Moyano cargó contra el gobierno saliente por considerar que lleva adelante "una devaluación" del peso a partir de la escalada en los precios que se produce desde el ballottage. Y consideró que las paritarias 2016 deberán negociarse a partir de incrementos superiores al 28%. "Según los estudios que tenemos en la CGT, hay un 28% de inflación. Esto es una devaluación que la está haciendo el gobierno que se va", planteó el camionero para quien las negociaciones salariales del año entrante serán "sin techo".
En el encuentro en el Gobierno porteño, en el que también se habló de fútbol, participaron también los designados ministros de Transporte, Guillermo Dietrich, y de Trabajo, Jorge Triaca, además del vicejefe de Gobierno electo, Diego Santilli, el nexo entre el Presidente electo y el líder de la CGT Azopardo.
Tras el triunfo en el ballottage, Macri reprogramó en dos oportunidades el encuentro con Moyano que finalmente tuvo lugar ayer. Y la tensión con el aliado sindical se elevó cuando se supo que Macri nombró a Triaca al frente de Trabajo y a Dietrich en Transporte.
Consultado por su rechazo por el nombramiento de quien sucederá a Carlos Tomada, el líder camionero dijo que "como corresponde, el presidente tiene facultades para designar sus ministro y nosotros tenemos las facultades para decir si nos gusta". "En la medida que dé respuesta tenemos que estar de acuerdo, ahora si no lo hace...", advirtió Moyano.
Cuando le preguntaron si había una suerte de plazo de gracia que el sindicalismo iba a darle a Macri, el dirigente irozinó: "¿Cuándo asume? El 10, bueno, hasta el 11 lo esperamos".
Por último, el líder gremial reiteró la intención del sindicalismo de avanzar en la reunificación de la CGT, al aclarar que "no depende del gobierno" electo sino de los dirigentes, tras lo cual subrayó: "Ya hay un principio de acuerdo de iniciar la tarea de la unidad".

