Por Rafael Mathus Ruiz - El Fondo Monetario Internacional (FMI) reiteró su deseo de tener un diálogo "más profundo" con el gobierno argentino, una semana antes de que el presidente electo, Mauricio Macri, preste juramento. El equipo económico que comanda el futuro ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, aún no ha tenido contactos con el organismo multilateral de crédito, indicó Gerry Rice, director del Departamento de Comunicaciones del Fondo, en uno de sus periódicos encuentros con la prensa que tuvo lugar ayer en Washington. "Como hemos dicho en el pasado, le daríamos la bienvenida a una diálogo más profundo con las autoridades argentinas sobre sus políticas económicas, incluido a través del proceso del artículo cuarto", dijo Rice. "Pero aún no ha habido contactos entre el Fondo y el futuro equipo económico", agrego el funcionario. Cuando se le insistió si cabía esperar una mejora en la relación con la Argentina tras el cambio de gobierno, Rice, que nunca se apartó de su respuesta escrita, insistió: "Le daríamos la bienvenida a un diálogo más profundo". La última vez que la Argentina permitió una revisión de su economía a través del proceso llamado "consulta del artículo IV", que incluye la visita de una misión del organismo para evaluar las cuentas públicas y las políticas económicas, fue en julio de 2006, según detalla la página del organismo. Durante todo el kirchnerismo, el Fondo Monetario y la Casa Rosada mantuvieron una relación más que turbulenta. El entonces presidente Néstor Kirchner solía culpar a las recetas del FMI del colapso de la convertibilidad y de la crisis de 2001. El pago "cash" para cancelar la deuda de la Argentina con el organismo, a fines de 2005, fue una de las principales banderas de su presidencia, y le permitió eludir la injerencia del Fondo sobre la política económica de la Argentina. Meses después, a comienzos de 2007, llegó la intervención del Indec y la falsificación de las estadísticas públicas (especialmente, las de inflación), que abrió un nuevo frente de tensión. De hecho, la directora del FMI, Christine Lagarde, dijo en su momento que le había sacado "tarjeta roja" al país por este tema. El último pronóstico del Fondo sobre la economía argentina dejó al descubierto, otra vez, las diferencias. El organismo dijo que la economía caería en recesión el año próximo, y el ministro de Economía, Axel Kicilof, replicó sin tapujos: "Los informes del FMI son una vergüenza", acusó. Durante la campaña, desde Pro reiteraron su intención de abrir una nueva etapa en el vínculo y restablecer las visitas de las misiones técnicas, aunque sin hablar de nuevos programas de financiamiento. |