Tal como subrayó Mauro Morelli, analista de Rava Bursátil, los bonos cortos, como el Bonar X, "pueden ser afectados seriamente -para bien o para mal desde el punto de vista del tenedor- por la volatilidad del tipo de cambio", es decir, cuanto más corto es el bono, más lo afecta las variaciones del tipo de cambio. Por eso es que, ante la posibilidad de una devaluación inminente, que además podría acarrear un tipo de cambio flotante, estos papeles quedarían más expuestos.
"Los títulos de largo plazo se ven afectados más por los cambios en el riesgo argentino, es decir, en la rentabilidad que el mercado le exige al país para endeudarse", agregó Morelli, y en esa línea aclaró que "lo que se está dando es una migración hacia bonos más largos por el hecho de suponer que en la eventualidad de un arreglo con holdouts y de reformas macroeconómicas, el riesgo argentino disminuye y, por lo tanto, se hacen más atractivos los bonos como el Discount o el Pa". No obstante, cabe señalar que en Rava también consideran una buena opción el Bonar 24.
En tanto, desde Delphos Investment indicaron que la chance de que la gestión entrante decida emitir deuda hacia 2020-2025 refuerza la preferencia por el pase de Bonar 24 a Discount en dólares con ley nacional. "Estimamos subas de entre 6% y 8% en dólares en el Bonar 24 (para rendimientos de 6,5-7%) en comparación al Discount, con subas estimadas de entre 11 y 15% en dólares (incluyendo cupón de diciembre) para rendimientos de 7-7,5%", indicaron en un informe.
Por su parte, Augusto Posleman, director de Portfolio Personal declaró que "para aquellos que busquen altos rendimientos en dólares, el Discount en dólares ley local es la opción adecuada en este escenario".
Sin embargo, en el mercado de pesos donde ve muy buenas alternativas. Sostuvo que los bonos en pesos que ajustan por tasa de interés vuelven a cobrar protagonismo frente al escenario que se viene posterior al 10 de diciembre ya que "todo indicaría que la devaluación del tipo de cambio oficial y el levantamiento del cepo cambiario deberían ir acompañados, por lo menos inicialmente, por una suba en las tasas de interés para ubicarlas por encima de la tasa de devaluación esperada tras el ajuste en el tipo de cambio". La magnitud de la suba dependerá de la integralidad del conjunto de medidas iniciales que se anuncien.
"El mercado viene anticipando un escenario de mayores tasas; los bonos que ajustan por tasa Badlar y los que ajustan por la tasa de las Lebac, registran subas de hasta el 7% desde las elecciones del 25 de octubre. Nuestro recomendado es el Bonac 2016 Septiembre que ajusta por tasa Badlar y que resetea cupón y comienza a promediar tasa a fines de diciembre", comentó Posleman.
Morelli también se refirió a los instrumentos en pesos, expresó que si los índices de precios se sinceran los bonos ajustados por CER tienen "un claro recorrido", pero se enfocó en los dollar linked, bonos que están atados al tipo de cambio oficial: "Al día de hoy los inversores creen -con razón- que es inevitable una depreciación cambiaria, y esto hace obvio que este tipo de bonos también tengan perspectivas alcistas".

