El Gobierno de Mauricio Macri aún no ha tomado medidas macroeconómicas, pero en el primer día de su mandato el riesgo-país ya se ubicó por debajo del brasileño. El viernes, el índice argentino avanzó 10 puntos básicos ( 2,08%) a 490, mientras que el de Brasil escaló 28 unidades ( 6,92%) a 501 puntos. El hecho ocurrió principalmente debido a la grave crisis política y económica ante la cual se enfrenta el gobierno de Rousseff, pero el mercado también comienza a descontar un acuerdo entre Argentina y los fondos buitre. Macri había manifestado durante la campaña electoral su intención de llegar a un acuerdo con los bonistas para que el país pueda regresar a los mercados de capitales, lo que mejoraría el nivel de riesgo país y también reduciría la tasa que debe pagar por tomar deuda tanto en moneda local como extranjera-.
Respecto al país vecino, varios de sus dirigentes están enfrentando casos por corrupción, y su presidente, Dilma Rousseff, se encuentra al borde del inicio de un juicio político en su contra. Además, su economía sufre una fuerte recesión y una constante fuga de capitales y el Congreso no toma ni acepta medidas para resolver la situación, lo que aleja al país de una posible solución. Cabe destacar que a lo largo del año Brasil perdió el grado de inversión por parte de la agencia calificadora Standard & Poor's, mientras que Moody's anunció la semana pasada su intención de retirárselo y dejó al país al borde del "bono basura". "La apertura del juicio político contra la presidenta a principios de diciembre lleva más dudas sobre la cooperación entre el Congreso y la mandataria para aprobar significativas medidas de consolidación fiscal en 2016", señaló la agencia. Asimismo, en octubre, Fitch Ratings rebajó la calificación desde "BBB" a "BBB-", pero aún dentro del grado de inversión. Por otra parte, a principios del 2015, el riesgo argentino (626 puntos) era entre dos y tres veces mayor al de Brasil (264 puntos), pero con el correr de los meses, ambas curvas mostraron una tendencia opuesta, lo que generó. En ese sentido, el riesgo argentino tuvo una mejora del 31,85%, al tiempo que el riesgo brasileño se disparó un 93,44%. Sin embargo, aunque ambos índices se encuentran en niveles similares, los bonos a 10 años brasileños tienen rendimientos inferiores a los argentinos, ya que los primeros arrojan un retorno de un 6,5%, mientras que los locales, de un 8,1%, según la consultora Econviews. |