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Por Javier
Blanco - El flamante presidente del Banco Central (BCRA), Federico
Sturzenegger, se comprometió a prestarle "más atención a la inflación, que
al valor del dólar" durante su mandato, por considerar que sólo
"cuidando el valor adquisitivo del peso medido en bienes" se podrá
lograr que los argentinos escapen de su "obsesión" con la divisa
norteamericana. "Eso se logra trabajando por una inflación baja, no por un
dólar quieto. Se logra fortaleciendo nuestra economía, que es el camino para
fortalecer el peso", insistió.
Los que llamó "lineamientos de
gestión" surgieron del discurso de presentación que dio ante el personal
del BCRA en un plenario realizado en el Hall San Martín de la entidad, lugar al
que los empleados denominan "La Cuadrada". El funcionario aprovechó
ese momento para presentar a la nueva conducción del Central, dominada ahora
por representantes de la nueva administración pero en la que mantienen
injerencia funcionarios nombrados por el ex ministro Axel Kicillof, como los
directores German Feldman, Juan Miguel Cuattromo y Pedro Biscay.
De hecho, entre los presentados figuran los economistas Lucas Llach
(que estará a cargo de la vicepresidencia), Pablo Curat y Demián Reidel, que
asumirán como nuevos directores ni bien se publiquen los decretos con sus
nombramientos.
A ellos se
sumaron el abogado y ex directivo boquense, Fabián Zampone, que estará a cargo
de la Superintendencia de Bancos, y los también economistas Mariano Flores
Vidal (será gerente general) y Agustín Collazo (nuevo subgerente de
Operaciones). Pero quien fue más calurosamente aplaudido por el personal fue
Juan Carlos Isi, un histórico funcionario del banco que será el síndico. Por la
noche se supo que también será director Francisco Gismondi, hasta ahora asesor
de Sturzenegger en el Banco Ciudad.
Todas estas designaciones se suman a las ya conocidas el fin de semana
del propio Sturzenegger y de Horacio Tomás Liendo (n).
Sturzenegger sorprendió al valorar
la Carta Orgánica del BCRA, dado que se especulaba que podría impulsar una
reforma para retomar conceptualmente su formato anterior. Pero hizo otra
lectura de sus objetivos, al respetar el orden de prelación que fija el
artículo que los define: "El banco debe promover la estabilidad monetaria y
financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social", leyó.
"Eso quiere decir que lo más importante es tener una inflación baja o,
como bien me pidió el presidente Macri, devolverle la moneda a los
argentinos", insistió.
Para
lograrlo anunció que retomará una política de "metas de inflación con
flotación administrada del tipo de cambio" y recordó que hacia ese camino
iba el hoy ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, cuando dejó en 2004 la
presidencia del BCRA. Es una estrategia de política monetaria para tratar de
controlar la inflación que hace eje en un compromiso y obliga a transparentar
variables.
Sturzenegger planteó desafíos para
el mediano plazo, a los que apuntará una vez "superado el paso inicial de
la normalización de nuestro mercado cambiario". Entre ellos mencionó la
decisión de avanzar en un sistema de indexación inspirado en la experiencia de
la Unidad de Fomento chilena para tratar de lograr que el peso agregue a su
función transaccional la de reserva de valor, y permita crear crédito de largo
plazo para la produción o la vivienda.
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