Sin embargo la segunda parte del acuerdo quedó empantanada ni bien fue anunciada por el Banco Central. La entidad que conduce Federico Sturzenegger, comprometió a los bancos que operaron a través de ese Mercado Abierto, que vendan sus contratos al Banco Central. Así, la entidad rectora les deducirá el 35% del Impuesto a las Ganancias en el momento de la cancelación.
Según había trascendido, las entidades financieras no sólo se habían comprometido a venderle al BCRA sus posiciones en futuros, sino también toda su posición global neta en moneda extranjera, lo que implicaba los contratos a futuro pero también sus dólares que algunos cálculos estimativos esbozaban en u$s 1700 millones (los recibiría el BCRA cuando se unifique el tipo de cambio). A cambio, el BCRA mantenía sin cambios las condiciones de los futuros que los bancos vendieron a sus clientes.
Sin embargo, una parte de las entidades que participaron de las conversaciones, trabajaban ayer en una contrapropuesta que fuera más auspiciosa al señalar que no estaban conformes. Ocurre que para algunos bancos, la obligación de vender sus tenencias en dólares en la víspera de una devaluación generaba una evidente pérdida que no era compensada de ninguna forma. Por eso se pensaba ayer a última hora en un bono que podría entregar el Gobierno para compensar la pérdida que ocasionaría la devaluación en el patrimonio de las entidades.
En rigor, esta negociación iba de la mano con otras conversaciones que buscaban confirmar la predisposición de algunos bancos para suscribir el préstamo del conjunto de entidades para el Gobierno por u$s 7000 millones, crédito que la administración del presidente Macri espera para comenzar a liberar el cepo. En la traducción, se señaló en la City que algunos bancos estaban comprometidos frente a sus casas matrices porque iban a mostrar una fuerte pérdida en la previa de la devaluación y encima iban a necesitar permiso de sus casas matrices para desembolsar dólares y prestarle al Gobierno.
Tal y como estaban planteadas las negociaciones entre los bancos y el Gobierno, la solución podría llegar en las próximas horas si las entidades reciben el visto bueno. Sólo recién allí llegaría la norma respectiva.
En el caso del Rofex, la entidad confirmó que corregirá el precio original de todas las posiciones que fueron abiertas entre el 30 de septiembre y el 27 de octubre de 2015 en $ 1,25. A la vez, con respecto a las posiciones abiertas desde el 28 de octubre inclusive, se resolvió aplicar una corrección de $ 1,75.

