San Francisco.- La Reserva Federal de Estados Unidos siguió con sus advertencias el viernes sobre alzas de las tasas de interés en el futuro, pero sugirió que tales iniciativas no necesitarán ser adoptadas a un ritmo más rápido porque la inflación todavía está contenida.
La Fed será capaz de evitar que un dólar barato vaya a encender la inflación y estropear las perspectivas económicas optimistas, dijo Jeffrey Lacker, presidente de la Fed de Richmond.
Lacker dijo que las autoridades monetarias son "capaces de mantener firmes la inflación y sus expectativas", incluso a pesar de que el debilitado dólar encarece las importaciones.
Por su parte, el presidente de la Fed de Minneapolis, Gary Stern, declaró que no estaba sorprendido de que el debilitado dólar --que se ha depreciado alrededor de 30 por ciento frente a las otras monedas importantes en los últimos tres años-- no haya ayudado a la balanza comercial del país por el momento.
El crecimiento de los ingresos entre los estadounidenses ha impulsado al alza la demanda de importaciones incluso a pesar de que los precios pueden haber subido por la debilidad del dólar, dijo Stern a un grupo de negocios en Marquette, Michigan.
Stern dijo que el reciente aplanamiento de la curva de rendimientos de los bonos del Tesoro, o la diferencia entre las tasas a corto y a largo plazo, muestra que las expectativas de inflación están bien ancladas.
Los mercados de ingresos fijos de Estados Unidos esperan que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) suba las tasas oficiales de interés en un cuarto de punto porcentual en febrero y otra vez en marzo, mayo y probablemente junio.
Pero los rendimientos de los bonos del Tesoro a mayor plazo, que reflejan las expectativas de inflación a más largo plazo, han caído.
Las tasas de interés de la Fed se encuentran ahora en 2,25 por ciento, un nivel que la Fed caracteriza como "expansivo" en el sentido de que representa costos crediticios baratos según patrones históricos.
"Las tasas de interés reales a corto plazo no pueden permanecer en donde están ahora", dijo Lacker.
La intención de la Fed es llevar la tasa de nuevo a un nivel "neutral" que ni obstaculice la expansión ni fomente gastos inflacionarios: un objetivo movible que los economistas del sector privado estiman que está cerca del 4,0 por ciento.