Mientras sindicatos piden un bono de fin año por el aumento de precios, el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, anunció que elaborará un plan de metas de inflación para los próximos años, que será presentado por Mauricio Macri a gremios y empresarios en el marco de una Mesa de Diálogo Social que se reuniría en enero.
Desde Asunción, donde participó en la cumbre del Mercosur, el ministro brindó una conferencia de prensa para los medios presentes en donde incluso se permitió bromear con los periodistas. "¿Nadie quiere hablar de fútbol?", ironizó tras la caída de River Plate ante Barcelona. Pero más llamó la atención cuando afirmó que "como decía Carlitos Balá, el movimiento se demuestra andando", al referirse a las repercusiones que se generaron en el Mercosur a partir de las primeras medidas implementadas en el gobierno de Macri.
De hecho, el ministro agregó que no quiso definir el nivel inflacionario "porque ustedes saben que hemos declarado informalmente la emergencia estadística". Y agregó que "no vamos a publicar los índices del Indec de inflación hasta que no estemos seguros de qué hay ahí adentro y de cómo se computa".
Pero luego se puso más serio y planteó que "tenemos que discutir cómo vamos a ir transitando el verano, en materia de un acuerdo económico social amplio", dijo Prat-Gay. Sólo, ante los micrófonos, a minutos de volver a la Argentina aludió a la inflación y dijo que "cuando nos sentemos en una discusión más amplia con todos los actores en la mesa, el punto de partida que vamos a tomar para la discusión de precios va a ser el 30 de noviembre".
Prat-Gay, quien llegó el sábado por la tarde sin ganas de hablar con la prensa ese día, se fue de la cumbre del Mercosur con una sonrisa tras una reunión bilateral con el ministro de Desarrollo e Industria brasileño, Armando Monteiro. Hasta el momento, sólo se había reunido con ministros de economía de Uruguay y Paraguay, por la mañana, mientras que los pares de Brasil (hubo un recambio esta semana) y Venezuela no asistieron.
Igualmente, Prat-Gay se reunió con el ministro de Industria de Brasil y destacó que "se retomó la agenda que se había abandonado".
Al referirse a las medidas adoptadas por el Gobierno, mencionó que al unificar el tipo de cambio, lo que se hace es simplificar: "Entendemos que es el paso previo para tener un esquema de transparencia"; además, eso "libera energías y va a significar un mayor crecimiento y empleo, que es el objetivo final de estas políticas, acorde con la promesa de campaña de lograr pobreza cero".
En tanto Monteiro celebró las medidas contra el cepo al dólar que generaron una devaluación en la Argentina y el fin de las restricciones a las importaciones que tomó el gobierno de Mauricio Macri. Monteiro dijo que esas medidas son "muy positivas", en especial, la caída de las DJAI. El ministro brasileño valoró a tal punto esa iniciativa, pero advirtió que estará atento a la aplicación de licencias no automáticas para la importación que aplicará el gobierno argentino. Esta será la puja que viene entre la Argentina y Brasil.

