En conversación con El Cronista tras su puesta en funciones, Melconian profundizó sobre las medidas tomadas en estos días como le eliminación del cepo sojero, que condicionaba el financiamiento a productores agropecuarios a la liquidación de divisas y de sus intenciones de generar financiamiento "de mediano y largo plazos". También explicó que giraron $ 2.200 millones a Mendoza y están en estudio otros $ 300 millones para Catamarca, bajo la modalidad de préstamos coparticipables.
¿Llegas a tu cargo con pedidos urgente del Presidente, como el de eliminar el cepo sojero?
Por supuesto, pero tenemos que aclarar el alcance de la palabra pedido. Quiero darle alcance a la palabra pedido. Lo único que hemos hecho es cumplir con lo que corresponde. En el caso del financiamiento a productores agropecuarios es clara nuestra intención de no discriminar a ningún sector, y eso no era compatible con lo que estaba pasando. Y en los casos de urgencias puntuales de provincias como Catamarca y Mendoza, de las que somos agentes financieros, necesitaba de decisiones rápidas.
Habló en su discurso de que aspira a trabajar como un banco de fomento, ¿a que se refería en concreto?
Primero a que el banco va a mirar el mediano y largo plazo, no sólo el de corto, porque entre otras cosas tiene esa posibilidad por el tipo de fondeo tan estable con el que cuenta. La segunda cuestión, en donde estoy en un todo consustanciado con el Presidente, que es su plan de infraestructura.
Eso necesita financiamiento en dólares, ¿qué rol tendría el BNA en el financiamiento a infraestructura?
El rol del Nación, en ese sentido, está recuperar la relación que tuvo con los organismos internacionales de crédito. Vos pensá que uno de los temas donde siempre hubo críticas desde los organismos al país era que había un montón de préstamos disponibles que el país no tomaba. No tiene nada que ver con el endeudamiento para sostener el gasto corriente, sino con darle curso a líneas de crédito que están disponibles.
El crédito hipotecario, especialidad del BNA, está en retroceso. ¿Trae algún proyecto concreto para reactivarlo?
Todo ciudadano piensa en el mayor banco del país en ese sentido, como la referencia para el crédito hipotecario. Y para su tranquilidad tenemos proyectos de esos en mente. No puedo traicionar mi corazón de economista y tengo que decir que cualquiera estas cuestiones siempre empieza por las reglas de juego, la estabilidad macroeconómica, pero no obstante eso el banco tiene un tamaño y una llegada en el país casi inigualable respecto a competidores. Recién arrancamos, nos agarra una época del año complicada, pero en unos tres meses vamos a tener novedades.
A la luz del conflicto de Cresta Roja, ¿cómo ve los planes de crédito subsidiado como los del bicentenario?
Son cosas diferentes. Por un lado el crédito se lo llama subsidiado a tasas del 17%. ¿Sabés por qué lo llamás subsidiado? Porque la inflación es del 30%. En cualquier lugar del mundo un crédito al 17% es carísimo, la idea es que no tengamos que pensar más en esos términos. En esas líneas el BNA se ciñó a lo que decía el programa, que obligaba a otorgar si se cumplían ciertos requisitos. Otra cosa es cuando con el dedo digitás y decís a este sí lo financiamos sin evaluar el riesgo, sin saber cuál fue el destino de los fondos. Ahí entramos en otro problema, que no es el subsidio sino todo el entorno por el cual el subsidio fue otorgado.
¿Cómo ves el dólar que surgió tras la salida del cepo? ¿Es sostenible o está barato?
Yo veo que al programa hay que darle tiempo, está funcionando. Por mi lado, me quiero concentrar específicamente en las cuestiones del banco.
Una de las críticas al BNA es que es un banco fondeo desaprovechado, ¿planeás un uso más agresivo de sus fondos?
El balance del banco ha sido bueno pero vamos a tratar de encontrar un mix de un huevo en cada canasta con el mejor rendimiento posible, siempre ciñendome a lo que son las funciones del banco, que son esos dos canales. Uno sectorial donde no se discrimina a nadie -primario, industria, servicios, turismo. Y en materia de individuos, donde el dedo lo querermos poner es en el crédito hipotecario.
En el día de la asunción de Melconián en la silla de presidente, el BNA comunicó además el equipo que lo acompañará al frente de las empresas vinculadas.
Juan Horacio Sarquis será presidente de Nación Seguros y Seguros Retiro, Mariano Javier Ruiz quedará al frente de Reaseguros, Alejandro Diego Nigro será presidente de Nación Servicios y el ex Deutsche Bank Marcelo Blanco conducirá Nación Fideicomisos. Juan Alejandro Bonina será el presidente de Nación Leasing, Rómulo Zemborain dirigirá Nación Factoring, Patricio Santángelo a Nación Bursátil y Gustavo José Stafforini a los Fondos Comunes de Inversión Pellegrini.
La coordinación general de las empresas vinculadas al BNA estará a cargo del ex presidente del Banco Central y del propio banco, Juan Carlos Fábrega, y la ex diputada y ex Banco Ciudad Alejandra Caballero.

