Mientras varios gremios avanzan en el reclamo de que las empresas otorguen un adicional de fin de año a su personal para compensar en parte las consecuencias de la devaluación, se dio a conocer un informe en el cual se asegura que casi la mitad de los trabajadores espera recibir un bono extra antes de que comience el 2016. Así surge del Randstad Workmonitor correspondiente al cuarto trimestre del año. Según el trabajo, cuatro de cada 10 empleados espera recibir un bono extra de fin de año, mientras que un 53% espera un ajuste salarial en diciembre". Al respecto, Andrea Avila, CEO de Randstad, explicó que "el pago de un bono extra es parte de las formas de compensación y beneficios variables que brindan parte de las grandes empresas y multinacionales desde hace tiempo". La ejecutiva agregó que "en los últimos años cada vez más empresas lo han adoptado como una herramienta para impulsar la productividad e incentivar la performance de sus colaboradores. En paralelo a esta tendencia, muchas negociaciones han incorporado un bono de fin de año en los convenios colectivos como solución transitoria en contextos en los que el poder adquisitivo se ve afectado".
En la encuesta también se asegura que el 61% de los entrevistados espera que la situación económica mejore el próximo año, mientras que apenas el 33% considera que se deteriorará. En este sentido, la búsqueda de mejores condiciones laborales es otro aspecto importante de la encuesta en la cual se evidenció que la necesidad de encontrar un mejor ámbito de trabajo continúa al tope de las razones que motivan a los trabajadores a cambiar de empleo. Así lo indicó el 43% de los trabajadores consultados. En segundo término se ubican los deseos personales de cambio y las causas organizacionales (ambas con un 32%). Le siguen las causas personales (22%), las ambiciones vinculadas a la carrera profesional (18%), la insatisfacción con el empleador (15%), las ambiciones en el área del management (9%) y la insatisfacción del empleador con el trabajador (5%).

