El dólar volvió a situarse por debajo de la cota de 1,30 unidades frente al euro, reforzado por el incremento de la confianza del consumidor del Conference Board, que se elevó por encima de lo previsto por el mercado. Mientras, el yen cayó con fuerza después de que fueran en aumento los comentarios sobre la posibilidad de que el Gobierno japonés hable sobre la necesidad de detener sus alzas en la próxima reunión del G-7. El billete verde recuperó en torno al medio punto porcentual con el euro después de que el índice de confianza del consumidor medido por el Conference Board arrojara un resultado de 103,4, por encima de las previsiones de los analistas. De esta forma, el mercado borraba la mala sensación que le había dejado el indicador de la Universidad de Michigan, correspondiente al mismo mes, que se publicó la pasada semana.
El euro había iniciado la sesión levemente al alza, pese a que se supo que el Gobierno alemán publicará mañana una revisión a la baja de sus previsiones de crecimiento para 2005, la tercera en los últimos nueve meses. Además, los inversores también conocieron que las próximas previsiones de déficit estadounidense también podrían sufrir notables descensos.
Sin embargo, el euro marcó máximos intradía en 1,3088 dólares para después emprender una leve corrección que tuvo continuidad hasta que se conocieron las cifras de confianza del consumidor antes comentadas. A partir de ahí, los descensos del euro fueron pronunciados y la moneda única se aproximaba al cierre de la sesión en el entorno de 1,2970 dólares.
Mientras, el yen se dejó cerca de un 1,5% frente al dólar, su mayor descenso en tres semanas, después de que las previsiones apunten a que el Gobierno japonés será poco permisivo con la revalorización de su divisa, como podría expresar en la próxima reunión del grupo de países más industrializados (G-7).
El dólar dejó atrás la confusión por la batería de datos publicados la pasada semana y también por el mal sabor de boca que dejó la noticia de que los gobiernos centrales están incrementando sus reservas denominadas en euros en detrimento de aquellas denominadas en dólares.