Las operaciones de dólar futuro volvieron a recobrar energía y ayer registraron un fuerte salto, con niveles que no se veían desde fines de octubre pasado, justo después de las elecciones presidenciales. Se operaron 892.000 contratos, un valor que se aproximó a los máximos históricos registrados en Rofex.
La gran novedad es que semejante salto se dio sin participación alguna del Banco Central, lo que muestra con claridad que se trata de una operatoria 100% genuina de mercado. El nivel negociado muestra dos cosas: en primer lugar, que es creciente la cantidad de compañías que busca cubrirse ante las oscilaciones marcadas que empieza a mostrar el tipo de cambio. Y, por otra parte, que los cambios legales que se aplicaron a las operaciones de futuros realizadas después de septiembre de 2015 (y que ya comenzaron a registrar reclamos judiciales) no estarían impactando en la voluntad de realizar nuevas transacciones.
El salto del volumen se dio, por otra parte, con una notoria baja de las tasas implícitas en los distintos plazos, lo cual vuelve aún más activa la contratación de dólar futuro. Es más, hoy la tasa de plazo fijo se ubica por lo menos un par de escalones por encima, lo que explica el interés del mercado por buscar cobertura y evitar sorpresas.
Mientras que el dólar "spot" finalizó en $ 13,83, el contrato a marzo de 2016 finalizo en $ 14,27, lo que significa una tasa implícita de apenas 13,6%. Tuvo una fuerte baja de casi seis puntos en relación a los niveles que se venían operando. A mayo se operó a $ 15,12, un tasa que se ubica igualmente por debajo del 18% y para julio de 2016 el futuro de dólar cotizó a $ 15,85, una tasa de 22,34%. Para todos los plazos, la baja de las tasas implícitas se ubicó entre los 4 y los 6 puntos porcentuales. |