A CAMBIO, OFRECE FINANCIAR INFRAESTRUCTURA EN LA ARGENTINA El gobierno de Lula Da Silva respondió ayer la propuesta local de corregir las asimetrías en el Mercosur. Propone financiar infraestructura en la Argentina. La esperada respuesta del gobierno brasileño para corregir las asimetrías en el Mercosur finalmente se conoció, aunque a medias, ayer. Brasil está dispuesto a financiar obras de infraestructura en la Argentina, al tiempo que pretende poner en marcha un mecanismo para equilibrar el crecimiento del comercio. También se mostró a favor de restringir las exportaciones de productos sensibles. Sin embargo, todo parece indicar que está lejos de aceptar la institucionalización de las salvaguardas en el Mercosur, tal como pretendía la Argentina.
"Brasil propone un mecanismo que implica establecer una comisión bilateral que actuaría de acuerdo a las dificultades que presente el comercio entre ambos países", explicó ayer desde Río de Janeiro el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Alfredo Chiaradía. "De los cinco puntos que había formulado la Argentina se puede decir que Brasil formuló una respuesta para la mayoría", indicó Chiaradía, sin brindar mayores precisiones porque adujo que los informes todavía no fueron evaluados. Lo que sí aclaró el secretario es que hoy ni la Argentina ni Brasil cuentan con riesgos latentes de sufrir grandes asimetrías macroeconómicas, al tener un tipo de cambio flotante.
Si bien la opinión de Chiaradía es la misma que tienen los analistas del mercado, justamente uno de los puntos que quería incluir la Argentina en el Mercosur era la imposición de salvaguardas para que una devaluación, como las ocurridas en ambos países, no desencadene avalanchas de importaciones que terminen perjudicando a las industrias de cualquiera de los integrantes del bloque.
La contraoferta brasileña se discutió ayer en una reunión extraordinaria que mantuvieron en la sede del Banco de Desarrollo de Brasil (Bndes), el vicecanciller de Brasil, Samuel Pinheiro Guimaraes, el asesor de temas internacionales, Marco Aurelio García, y el viceministro de Desarrollo, Marcio Fortes, con Chiaradía, y el secretario de Industria, Alberto Dumont.
Según un comunicado conjunto que emitieron la Cancillería argentina con Itamaraty, la sede de la diplomacia brasileña, el gobierno de Luiz Inacio Lula Da Silva, ratificó la posibilidad de financiar proyectos de infraestructura en la Argentina, en especial de obras que favorezcan la integración física y productiva en la región. "Se hizo entrega de una planilla con el volumen de obras ya aprobadas por el Comité de Financiamiento y Garantía de las Exportaciones (Cofig)", se puede leer en el documento.
Lo que no figura en el documento pero que seguirá sin modificaciones, al menos por ahora, son las actuales barreras comerciales –licencias no automáticas para importar lavarropas, y arancel de 21,5% para las compras de televisores fabricados en la Zona Franca de Manaos (Brasil)– que la Argentina le impuso a mediados del año pasado a su principal socio comercial.
Es decir, si bien Brasil rechazó la imposición de institucionalizar las salvaguardas, sobre todo las que tenían que ver con causas de origen macroeconómico, todo parece indicar que en la práctica las salvaguardas (cupos o aranceles) podrían regir bajo otra carátula.
La Argentina contestará si acepta o rechaza la propuesta en abril próximo cuando los negociadores de ambos países se reúnan en Buenos Aires. |